En esta operación frío el Ayuntamiento no oferta las plazas necesarias

La concejala de Servicios Sociales, Isabel Lozano, aseguró que «todas las personas que deseen dormir en una plaza de alojamiento durante la operación frío van a ser atendidas por el Ayuntamiento”. Esto contrasta con los datos reales.

Varias ONG’s, en concreto 12 han realizado un censo que da la cifra de 742 personas que viven en la calle en la Ciudad de Valencia. Este censo fue realizado conjuntamente con el Ayuntamiento de Valencia.

Lejos de ello, el Consistorio del Cap i Casal ofrece 332 plazas en albergues con un refuerzo de 40 plazas.

¿Por qué sucede esto?

Porque el Ayuntamiento de Valencia NO DISPONE  de un albergue público. De hecho en la última legislatura del PP, en El Carme, se construyó junto al edificio de Bomberos y Policía Local una zona para ello. Esa zona consta de tan sólo una decena de plazas públicas.

Por otra parte, el Consistorio sigue contando los espaciosde los «Casales d’Espali» del Saler y de Rocafort. Unos espacios muy alejados del núcleo urbano y carentes de servicios necesarios. Con lo que si un indigente va a ellos, le es muy difícil su retorno posterior a la Ciudad.

La realidad es que se deja todo el peso a entidades privadas, tales como Casa Caridad o Cáritas y Cruz Roja.

Recursos municipales nulos

Cuando una persona sin techo acude a los servicios sociales, tiene dos vías, El CAST o el CAI. Son el Centro de Atención a Personas Sin Techo y el Centro de Atención a Inmigrantes. Ambos cuentan con plazas y convenios con entidades privadas. Así el CAI cuenta con cerca de 140 plazas, el 90% de ella en pisos tutelados de CÁritas o Cruz Roja principalmente.

El CAST tiene plazas fijas en Casa Caridad, entidad privada, no disponiendo de plazas públicas más que en algún episodio muy concreto.

Ribó no ha hecho los deberes y Compromís ha abandonado los servicios sociales

No se puede entender en Valencia, la tercera capital de España con una población de cerca de 750.000 personas no tenga un albergue público para las personas sin techo, dependiente directamente de la Concejalía de Servicios Sociales. Un servicio para dar salida y apoyo a estas personas y donde se colabore para poder reintegrarlos en la sociedad.

Desde el primer gobierno de Ribó se ha atacado a als entidades privadas como Casa Caridad, o el Banco de Alimentos de Valencia. Lejos de tratar de gestionar mejor, se optó por eliminar subvencioens directas. Pero con el tiempo, se ha tenido que realizar nuevos convenios con entidades privadas, porque el Cobnsistorio no ha hecho sus deberes y ha abandonado los Servicios Sociales.

María José Catalá hace referencia a este hecho

La popular María José Catalá afirma que “sigue creciendo el número de personas que viven en la calles de la ciudad de Valencia. Con las plazas ofertadas por el Ayuntamiento de Valencia no se va a llegar ni a la mitad de las necesidades reales”.