Valencia quiere mantener a salvo de cualquier acto vandálico en Fallas sus edificios históricos más emblemáticos. Este año se vallarán y protegerán hasta seis monumentos al tiempo que se activa un refuerzo de la vigilancia de la Policía Local para impedir que sufran actos vandálicos a la vez prevenir accidentes como es el foso de la Torres de Serrano que será vallado completamente.
“Vamos mejorando la protección cada año para evitar la degradación de nuestros edificios históricos más emblemáticos. El Ayuntamiento ha actualizado el protocolo para proteger el patrimonio histórico y artístico de Valencia durante las Fallas 2026, tal como ha acordado hoy la Junta de Gobierno Local”, ha explicado hoy el concejal de Cultura, José Luis Moreno.
Hasta hace sólo cuatro años, únicamente se protegía la puerta principal de la Lonja de los Mercaderes. No fue hasta 2022, es decir, tras siete años de gobierno de izquierdas, cuando empezó a vallarse todo el perímetro de la Lonja, después de que se produjeran comportamientos incívicos de gente orinando o vomitando junto a este monumento. El 12 de marzo de 2022 se protegió con una simple cinta y, el 16 de ese mes, ya con vallas.
En las Fallas 2026 se van a proteger seis monumentos de enorme valor cultural y patrimonial como son la Lonja de los Mercaderes (todo el perímetro), la Iglesia de los Santos Juanes, las Torres de Serranos (foso y puertas), las Torres de Quart (fachada principal y puertas), la Galería del Tossal (zona de acceso) y la Iglesia de San Nicolás (Plaza San Nicolás, además de les Covetes de Sant Joan están ya valladas por las obras de rehabilitación). Cabe recordar que en hasta 2022 no se protegía nada excepto la puerta principal de la Lonja.
“El gobierno Catalá dio ya durante sus primeras Fallas (2024) pasos en la protección del patrimonio histórico de la ciudad durante la celebración de las fiestas. Así, por primera vez en la historia, se instaló un cerco perimetral en las Torres de Serranos para evitar precipitaciones al foso, como la ocurrida en julio de 2023, y para que no se tirase basura, una estampa, por desgracia, habitual en dichas fechas”, ha señalado José Luis Moreno.
Otra novedad de ese mismo año fue el vallado, igualmente reforzado con bloques de hormigón, de les Covetes de la Real Parroquia de los Santos Juanes, tras recibir el visto bueno del presidente de la entidad que agrupa a los propietarios de este Bien de Interés Cultural (BIC).
Ese mismo año, el Gobierno municipal se comprometió a impulsar para las siguientes Fallas (2025) una guía protocolo que cada año se fuese mejorando a la vista de la experiencia del año anterior y donde se detectasen aquellos entornos patrimoniales especialmente conflictivos y se analizasen las mejores soluciones a nuestro alcance para atajar de una vez por todas este problema o, cuanto menos, para minimizar, en la medida de lo posible, sus efectos.
Y todo ello de forma coordinada con el resto de servicios municipales y de la mano de las principales entidades por la defensa de nuestro patrimonio al anterior alcalde, Joan Ribó, a evitar la degradación de este destacado bien, declarado Patrimonio de la Humanidad, especialmente durante las fiestas falleras
El nuevo documento, que establece medidas para salvaguardar inmuebles y monumentos de la ciudad, extiende la medida del vallado de los elementos protegidos “con el fin de marcar la distancia de seguridad y salvaguardarlos de posibles actos vandálicos”.
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El protocolo, elaborado por el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, contempla un conjunto de actuaciones coordinadas entre distintos servicios municipales “para garantizar la conservación del patrimonio en uno de los periodos de mayor afluencia y actividad en la ciudad”.
También refuerza el respeto a los planes de protección vigentes, como el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos (CBEP) y el Plan Especial de Protección de Ciutat Vella, y fija distancias mínimas para la instalación de carpas, escenarios, puestos, aseos portátiles y mobiliario urbano en el entorno de Bienes de Interés Cultural (BIC) y Bienes de Relevancia Local (BRL).
Según este acuerdo, el Ayuntamiento también prohíbe anclajes en fachadas o elementos monumentales, o la colocación de instalaciones que emitan humos junto a edificios históricos y la ocupación de espacios considerados “libres de ocupación”, especialmente en monumentos como La Lonja de Mercaderes, el Mercado Central, la Catedral o las Torres de Serranos y de Quart.
Entre las principales medidas también se incluye la intensificación de la limpieza en entornos monumentales, la elaboración de planos específicos para garantizar que contenedores y urinarios no afecten a las visuales ni a los espacios protegidos, y la realización de inspecciones tras la finalización de las Fallas para detectar posibles daños o pintadas.
El documento incide en el “vallado preventivo” que se llevará a cabo en monumentos emblemáticos como La Lonja de Mercaderes, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, las Torres de Serranos y de Quart o la Iglesia de los Santos Juanes, y además detalla que en el perímetro de La Lonja se instalará vigilancia privada durante los días de mayor afluencia.
Asimismo, el Ayuntamiento prevé el refuerzo de la vigilancia por parte de la Policía Local en museos, edificios históricos y puentes monumentales, y la retirada temporal de determinadas cámaras de videovigilancia cuando exista riesgo por actos pirotécnicos o la Cremà, con su posterior reposición inmediata.









