La Escuela de Capataces Agrícolas de Catarroja, dependiente de la Diputación de Valencia, y el Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE) continúan reforzando su colaboración para formar a estudiantes especializados en gestión forestal y medioambiental.
Ambas entidades llevan más de 15 años trabajando conjuntamente a través de convenios suscritos entre la escuela, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València, con el objetivo de capacitar a futuros profesionales del sector ambiental.
Más de 15 años formando profesionales medioambientales
El CIDE, integrado por el CSIC, la Universitat de Valencia y la Generalitat Valenciana, se ha consolidado como uno de los centros de referencia en investigación medioambiental y desertificación.
Gracias a esta colaboración, numerosos estudiantes del ciclo superior de Gestión Forestal y del Medio Natural realizan prácticas en un entorno científico especializado, donde participan en proyectos relacionados con el seguimiento de ecosistemas, incendios forestales o cambio climático.
Prácticas científicas y contacto directo con la investigación
Durante su formación, el alumnado aprende a monitorizar la vegetación y analizar la respuesta de los sistemas forestales frente a fenómenos como los incendios o las variaciones climáticas.
Además, colaboran en programas de seguimiento de fauna y en estudios sobre salud de los espacios naturales protegidos y otros servicios ecosistémicos.
La implicación del CIDE también incluye la participación directa de investigadores en la formación del alumnado mediante charlas técnicas y el planteamiento de casos reales que sirven como base para proyectos intermodulares desarrollados en el centro educativo.
Un modelo que mejora la inserción laboral del alumnado
La experiencia práctica en el CIDE ha contribuido a mejorar notablemente la inserción laboral de los estudiantes de la ECA. Según destacan desde ambas entidades, varios alumnos han acabado incorporándose profesionalmente al propio centro de investigación tras finalizar sus estudios.
La Escuela de Capataces Agrícolas de Catarroja realiza además una selección específica del alumnado participante para adaptar los perfiles a las necesidades concretas de los distintos equipos de investigación.
Desde la ECA y el CIDE destacan que esta colaboración representa una apuesta de futuro para la formación técnica especializada y para la creación de profesionales preparados para afrontar los retos medioambientales actuales.










