En el marco del encuentro internacional ‘DLD Future Hub: Impact of AI’, celebrado en Múnich del 9 al 11 de septiembre de 2025, Valencia y la capital bávara han acordado impulsar la firma del acuerdo de colaboración ‘City Sandbox Alliance’.
Un acuerdo para startups y pilotos urbanos
La iniciativa tiene como objetivo intercambiar experiencias y metodologías para evaluar proyectos piloto en entornos reales, activar ventanillas únicas que faciliten la implantación de startups y abrir canales de soft-landing entre Valencia y los hubs de Múnich.
La concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, Paula Llobet, viajó a Múnich junto a representantes de Startup Valencia y Valencia Innovation Capital. La agenda incluyó una visita al Munich Urban Colab (UnternehmerTUM) para reforzar la conexión entre ecosistemas y una reunión en el Ayuntamiento de Múnich con responsables de digitalización, innovación y sostenibilidad, además de encuentros con inversores y agentes tecnológicos.
Cooperación estable entre ecosistemas
Según Llobet, “ambas ciudades compartimos la voluntad de impulsar una innovación útil para la ciudadanía y atraer talento entre nuestros ecosistemas”. Con la firma del acuerdo se creará una vía estable para diseñar, probar y escalar soluciones urbanas con impacto medible, consolidando a Valencia como hub mediterráneo conectado con Europa.
Las conversaciones ya han definido un calendario de colaboración con una reunión técnica de lanzamiento en 30 días, una misión inversa a Valencia en el cuarto trimestre de 2025 y revisiones semestrales para evaluar resultados.
València como ciudad sandbox
En el panel ‘Cities of the Future: Circular, Sustainable and Digital’, la concejala presentó la estrategia Valencia Innovation Capital y destacó el papel de la ciudad como ciudad-sandbox del Mediterráneo, un laboratorio urbano que facilita a startups y empresas probar tecnologías con apoyo municipal y escalar sus proyectos en Europa.
Llobet recordó que Valencia ofrece un entorno sólido y amigable para emprendedores vinculados al cambio climático. Su condición de ciudad sandbox, unida al nodo de inteligencia artificial TEF de La Harinera, convierte a la ciudad en un lugar estratégico para testar e impulsar nuevas tecnologías urbanas.






