Ayuntamiento y Generalitat nuevos especuladores del Cabanyal.

Ayuntamiento y Generalitat nuevos especuladores del Cabanyal. Esto es así, proque la soceidad pública participada al 50% por ambos Plan Cabanyal quiere vender 150 viviendas públicas.

El gerente de la Sociedad pública cambia de criterio 4 años después y afirma ahora que «la venta es la mejor solución como herramienta para combatir la degradación urbanística y el encarecimiento de los alquileres«. Así, quiere sacar a subasta las más de 150 viviendas que posee.

«la propiedad pública es responsable de la imagen de degradación del barrio«, afirma Vicente Gallart, que esl el gerente s de la sociedad. Actualmente, cerca de 130 viviendas, 172 solares y 79 edificios completos siguen en manos de la Administración y solo 20 han sido enajenados en la última legislatura.

Vicente Gallart, gerente de la sociedad pública del Cabanyal y ex-dirigente vecinal defiende a las constructoras privadas ahora

El ex-dirigente vecinal en una entrevista dada a una agencia de noticias, defiende a la iniciativa privada y constructores frente a la pública, afirmando la lentitud de las administraciones frente a la construcción privada «que va como un tiro». De hecho afirma que más de 50 de esas viviendas están ocupadas.

Una ocupación parece que sin que la administración haga nada por remediarlo. Más de 50 viviendas ocupadas, 15 asignadas a diversas concejalías para promover la inserción social y una decena se encuentran alquiladas.

Cambia el criterio. Ahora ya no sirve hacer un parque público para bajar el precio de la vivienda ni para fines sociales, que se quedarán sin casas de salir hacia adelante esta propuesta.

Compras de grandes bolsas de terreno por especuladores, empresas de alquileres turísticos,…que expulsan a los vecinos del barrio con la complicidad de las adminitraciones públicas gestionadas por Compromis, PSPV y Podemos

Así, se aboga por vender estos inmuebles a empresas privadas. La empresa privada ya se ha hecho con grandes bolsas de terreno del Distrito Marítimo. Así, se han incrementado mucho los edificios destinados a alquileres turísticos o a fines no vecinales. La realidad es que cone ste giro de 180º en la política, hacen justo lo que criticaban de anteriores gobiernos.

Con la venta masiva, se renuncian a un parque público de viviendas. Así, se consigue que la iniciativa privada se haga con muchos de los inmuebles, y haga sus propios planes. La realidad es que muchos extranjeros y fondos de inversión están comprando en el Marítim. Compran para sus negocios turísticos que luego cuantan con el visto bueno y la complicidad municipal. El precio del alquiler y compra ha subido mucho y se está expulsando de los barrios a la población para sustituirla por ruidosos turistas jóvenes o negocios para extranjeros.