Habrá muertos confirmados por COVID-19 y «sospechosos de COVID no confirmado»

Según el comunicado de la Organización Médica Colegial de España se establece que:
«Aquellas personas que no se les haya realizado las pruebas del COVID-19  y fallezcan no se contabilizarán».

De hecho el problema de los test se una a la directiva de que no se realicen autopsias excepto en casos muy concretos. Por lo que desde hace unos días, cambia el protocolo de actuación.

Serán los médicos asistenciales los que certificarán la defunción y su causa

Los médicos forenses únicamente actuarán a los casos de muerte violenta o de indicios de criminalidad. Así, las personas que fallezcan con síntomas pero no se le hayan realizado las pruebas del COVID-19 serán anotadas como «POSIBLE COVID-19». Pero no engrosarán el listado oficial de muertos por coronavirus.

Así, la causa que figurará en el certificado  e defunción será la causa última de la muerte. Sea insuficiencia respiratoria u otras patologías y serán anotados como «Posible COVID-19».

Pregunta a la Consellera de Sanitat

Desde Valencia News hemos preguntado a la Consellera de Sanitat sobre este asunto y ha respondido que «Seguimos el protocolo dictado desde el Ministerio« sin más.

Con lo que desde Valencia News le hemos espetado que igual desde ahora los datos ya no son todo lo exactos que deberían o no reflejan ya la realidad.

Los únicos datos fiables hata ahora eran las defunciones, que nos permitía tomar el pulso al avance de la emfermedad. pero ahora estos datos ya no son orientativos de la realidad.

La Consellera igualmente ha negado al posibilidad de dar cifras de estos posibles «fallecidos con sospechas pero no confirmados«.

Problemas futuros a las familias en caso de demanda futura

Esto tiene múltiples consecuencias, ya que las personas fallecidas por esta circunstancia no serán consideradas como fallecidas por la pandemia. Así, puede dificultarse la posibilidad a las familias de en caso de demanda futura se acojan a ser parte del proceso como víctimas de la pandemia.

Por ello algunas de las familias de estos «casos no confirmados» están renunciando a la posibilidad de incinerar a sus familiares. Se plantean abiertamente la posibilidad de una exhumación judicial futura del cadaver que determine la causa real de la muerte.