La Conselleria de Sanidad ha puesto en marcha Cronifarma, una nueva iniciativa destinada a promover y reforzar la revisión de los tratamientos prescritos a pacientes crónicos mayores de 65 años, especialmente aquellos que están polimedicados, es decir, que toman varios fármacos de forma simultánea y continuada.
El objetivo principal del proyecto es mejorar la calidad de vida y la seguridad de estos pacientes, ya que el uso prolongado y combinado de múltiples medicamentos puede conllevar riesgos como efectos adversos, interacciones o duplicidades farmacológicas. Para ello, los farmacéuticos de los centros de Atención Primaria asumirán un papel activo en la revisión de tratamientos, trabajando en coordinación con médicos, personal de enfermería y trabajadores sociales.
Desde la Conselleria señalan que las revisiones permitirán simplificar, ajustar o incluso retirar tratamientos, siempre bajo criterios de necesidad, efectividad, seguridad y adecuación. La iniciativa busca que cada tratamiento se adapte de forma más precisa a las condiciones y necesidades de cada paciente, apostando por un enfoque más personalizado y seguro en el abordaje de la cronicidad.
El proyecto comenzará a implantarse en los distintos departamentos de salud a partir de este mes de mayo, iniciándose en aquellos pacientes crónicos con pautas más complejas. Posteriormente, se irá extendiendo al resto de pacientes crónicos mayores de 65 años.
Más de medio millón de pacientes polimedicados
En la Comunitat Valenciana se estima que hay en torno a 550.000 pacientes mayores de 65 años que toma cinco o más medicamentos de forma crónica, cifra que representa casi el 50 % de las personas en esta franja de edad. De estos, aproximadamente el 14,4 %, en concreto unos 100.000 pacientes, tiene prescritos 10 o más tratamientos crónicos.
El objetivo de Cronifarma es establecer sinergias entre los distintos profesionales del centro de salud para garantizar una atención centrada en la persona, que contemple no solo la farmacoterapia, sino también las circunstancias clínicas, funcionales y sociales de cada paciente.
Asimismo, en las consultas se resolverán posibles dudas y errores, y el profesional realizará una valoración geriátrica integral del paciente, además de evaluar la adherencia al tratamiento con la finalidad de prevenir visitas a urgencias o posibles ingresos hospitalarios.













