La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha sacado a licitación la instalación de pantallas acústicas en la CV-33, a su paso por Albal, y en la CV-31, en Terramelar (Paterna), con el objetivo de reducir el impacto del ruido generado por el tráfico en el entorno.
Ambas actuaciones, promovidas por la Dirección General de Infraestructuras Terrestres, forman parte de la gestión de la red viaria de titularidad autonómica y se enmarcan en las medidas impulsadas para mejorar la calidad acústica en zonas residenciales próximas a estas carreteras. El importe total de las dos intervenciones asciende a 2.097.427,80 euros y están incluidas en el convenio entre el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y la Generalitat para la financiación de infraestructuras.
Actuación en la CV-33 a su paso por Albal
En el caso de la CV-33, la actuación se desarrollará entre los puntos kilométricos 1+000 y 1+900, en el término municipal de Albal, con un plazo de ejecución de 12 meses y un presupuesto de 708.185,81 euros.
La intervención contempla la instalación de una pantalla acústica de 380 metros de longitud y 4,50 metros de altura. Esta estructura se integra en una banda ajardinada que combina elementos de contención y relleno vegetal, lo que permitirá la plantación de especies arbustivas para mejorar su integración en el entorno. Además, en los tramos donde haya cruces con caminos, se han previsto soluciones estructurales específicas para garantizar la continuidad de las pantallas acústicas.
Intervención en la CV-31 en Terramelar (Paterna)
Por otro lado, en la CV-31, a su paso por el entorno de Terramelar en Paterna, las obras tienen un plazo de ejecución de 30 meses y un presupuesto de 1.389.241,99 euros. La actuación consiste en la construcción de un muro pantalla de 540 metros de longitud y 5 metros de altura, que se situará junto al ramal del enlace con la CV-365 y en las proximidades de un complejo educativo.
Asimismo, la intervención se completará con la implantación de vegetación para reducir el impacto visual de las pantallas de hormigón. Para ello, se emplearán especies autóctonas, combinando árboles, arbustos, tapizantes y trepadoras, con el fin de favorecer su integración paisajística en el entorno urbano.
Una vez iniciado el proceso de licitación se seleccionarán las empresas que realizarán los trabajos y comenzará la fase de ejecución de las dos obras, que transcurrirán en paralelo.












