La Comunitat Valenciana se prepara para un episodio de lluvias intensas y tormentas este miércoles, acompañado de un descenso generalizado de las temperaturas tras los valores excepcionalmente altos registrados durante los últimos días. La llegada de un frente frío, junto a una vaguada en altura, la convergencia de vientos en superficie y las elevadas temperaturas del Mediterráneo favorecerán la formación de precipitaciones localmente muy fuertes en distintos puntos del territorio valenciano.
La situación será especialmente significativa en Alicante, donde la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado un aviso naranja por lluvias y tormentas en el litoral norte, ante la posibilidad de superar los 40 litros por metro cuadrado en una hora. El episodio podría dejar además acumulados superiores a los 50 l/m² en algunos puntos del este peninsular durante pocas horas.
En la Comunitat Valenciana, los modelos meteorológicos apuntan a que las precipitaciones serán especialmente intensas en el sur del golfo de Valencia, aunque tendrán un carácter más irregular que en otras zonas del Mediterráneo. Los chubascos podrían descargar con fuerza y concentrar cantidades superiores a los 50 l/m² en pocas horas, por lo que habrá que prestar especial atención a la evolución de las tormentas y a posibles acumulaciones rápidas de agua.
Tormentas intensas y riesgo de lluvias torrenciales
El cambio de tiempo responde a la entrada de una situación más propia de comienzos del otoño. El paso de un frente frío por la Península coincidirá con la presencia de aire frío en altura y una elevada disponibilidad de humedad y energía en el Mediterráneo, cuyas aguas mantienen temperaturas muy altas para estas fechas.
Esta combinación favorecerá el desarrollo de tormentas intensas en el este peninsular, con posibilidad de fuertes aguaceros, granizo y rachas de viento. En las zonas donde las precipitaciones sean más persistentes también existe riesgo de acumulaciones rápidas de agua y crecidas súbitas en ramblas y barrancos.
En el caso valenciano, la evolución de las tormentas será especialmente relevante durante la jornada del miércoles, cuando los núcleos convectivos que se desarrollen en el entorno mediterráneo puedan afectar a diferentes puntos del territorio. La intensidad de las precipitaciones será, no obstante, irregular y dependerá de la evolución concreta de las estructuras tormentosas.
El episodio también afectará a Teruel, el este y sureste de Castilla-La Mancha, la Región de Murcia y el este de Andalucía, donde se esperan aguaceros y tormentas de intensidad variable.
Cataluña y Baleares concentran también la mayor inestabilidad
Antes de que la inestabilidad alcance su máxima extensión en el este peninsular, esta tarde ya podrían registrarse algunos aguaceros tormentosos en Cataluña. Durante la mañana del miércoles, la convergencia de vientos favorecerá la rápida formación de tormentas en el Pirineo de Girona, el Prepirineo de Barcelona, algunas depresiones prelitorales y puntos de la costa de Tarragona.
En estas zonas podrían superarse los 50 l/m² en poco tiempo, con riesgo de inundaciones súbitas en ramblas y barrancos. Además, existe posibilidad de granizo de tamaño considerable, fuertes rachas de viento e incluso mangas marinas en puntos del litoral.
Los modelos meteorológicos contemplan asimismo la formación de estructuras convectivas organizadas sobre el mar entre Baleares y Cataluña. Algunos de estos núcleos podrían desplazarse posteriormente hacia las islas durante la segunda mitad del miércoles, especialmente hacia Mallorca y Menorca, con chubascos localmente muy fuertes, granizo, fuertes vientos y posibles mangas marinas.
La intensidad de las precipitaciones obligará también a vigilar posibles crecidas repentinas de torrentes y barrancos en Baleares.
El jueves llegará una mejoría y subirán de nuevo las temperaturas
La situación tenderá a remitir durante el jueves, cuando la inestabilidad vaya perdiendo intensidad con el paso de las horas. Posteriormente se espera un nuevo periodo de tiempo estable en buena parte de España, acompañado de un ascenso progresivo de las temperaturas.
Este repunte térmico, sin embargo, no debería alcanzar los valores históricos registrados durante las últimas jornadas de septiembre. El episodio supondrá así un cambio notable respecto al calor extraordinario de los últimos días, aunque habrá que seguir la evolución de la atmósfera a más largo plazo ante la posibilidad de que se produzca algún nuevo descuelgue de aire frío.









