– Salvando las distancias temporales, que los estilos y las modas cambian, hay referencias en el vestir que debes conocer para entender qué es elegancia, no tanto en la moda de ese momento, sino en su esencia.
Si quieres aprender a vestir bien, esta es una forma muy entretenida de hacerlo: te recomiendo que visualices cualquier película antigua de Cary Grant, mito en la moda de Hollywood. Sería muy interesante que lo hicieras con otros ojos, fijándote en la ropa y en el lenguaje no verbal.
Aparte de sus películas, su imagen personal era siempre impoluta, manejaba con maestría las combinaciones y los looks adecuados en cada momento. Elige la película que quieras, “ Con la muerte en los talones” o cualquier comedia; su aspecto, impecable. La parte física le acompañaba, pero, en la parte no verbal, pocas personas han conseguido lucir las prendas con tanto estilo.
Si te gusta la moda con mayúsculas, hay otra referencia masculina que refleja la elegancia en estado puro: “El gran Gatsby”.
El glamour de los años 20 llevado al extremo y con una presencia de la moda masculina impresionante. Personalmente, recomendaría la primera película, la de Robert Redford en 1974, aunque la que se llevó el Oscar al vestuario fue la adaptación de 2013: trajes de chaqueta con chaleco, camisas con puños y con cuellos blancos y pasadores en el cuello, corbatas de seda, los suéteres de tenista, tonos empolvados y los zapatos combinados en colores. Un espectáculo para la vista y que refleja qué se puede hacer con nuestra imagen manejando bien el armario. Esta película generó una línea de ropa para los almacenes estadounidenses Bloomingdale con resultados multimillonarios.
Avanzando en el tiempo, otra película, quizás menos conocida, fue “American Gigolo” con Richard Gere.
Nada más y nada menos que Giorgio Armani se encargó del vestuario del actor cinco años después de la fundación de su marca y la lanzó a lo más alto. Especialmente los trajes, combinados con camisas claras y corbatas de seda, consiguieron un nivel de elegancia y sofisticación que revolucionó el mundo de la moda. Si uno quiere averiguar cómo vestir elegante, independientemente de tu gusto cinéfilo, es un documental sobre el buen vestir.
Existen muchos otros iconos, vinculados a la música, el deporte u otras actividades, pero creo que estas tres películas reflejan perfectamente la elegancia, el estilo y el buen gusto al vestir y marcaron un hito en sus épocas, que se mantiene todavía en su esencia.
Nombraba al inicio un tejido, el lino. Si hay un tejido de cara a esta época estival que rezuma elegancia, sin duda es el lino; ya lo usaban los egipcios y lo hicieron por tres milenios; en el valle del Nilo se cultivaba, y su origen se data en 8.000 años a. C. Tejido fresco y ligero que transpira perfectamente, permite tener la piel fresca y seca, y es idóneo para los climas cálidos. Para hombre y por la experiencia en su venta, siempre hay un pero: se arruga con facilidad y esto supone una cortapisa importante en su uso.
No se asocia la elegancia a que pueda arrugarse, craso error; ya el diseñador español Adolfo Dominguez sentenció que “la arruga es bella”, y hay pocos tejidos que consigan ese aspecto de sofisticación que consigue el lino.
En concreto me resulta muy elegante el tono yute, un color entre piedra y gris similar a los sacos de arpillera, y que toma el nombre de otra planta muy semejante al lino, aunque más basta, el yute.
Ya se utilice en trajes, camisas o pantalones, una prenda de lino es imbatible como imagen en verano para cualquier ocasión.
Por lo tanto, palomitas y sesión de cine; y si nos acicalamos con nuestras prendas de lino y nos lanzamos a brillar en los tardeos calurosos de Valencia, el éxito está asegurado.









