El concierto arrancó con fuerza con “Milipili”, uno de los lanzamientos más recientes de Fernandocosta, que sirvió para encender a un público entregado desde el primer momento. Sin perder intensidad, el artista conectó rápidamente con sus seguidores más fieles al recuperar temas emblemáticos como “Narcolepsia”.
Un repertorio que recorre toda su trayectoria
A lo largo de la noche, el rapero construyó un recorrido sólido por sus diez años de carrera, combinando clásicos imprescindibles con nuevas composiciones. Canciones como “Te conocí bailando”, junto a Lia Kali, desataron las primeras grandes ovaciones y evidenciaron la conexión emocional con el público.

La esencia de su último proyecto
Uno de los momentos más destacados llegó con la interpretación de “Amor de Barrio”, eje central de su doble trabajo Amor y Dolor de Barrio. En este bloque, el artista profundizó en su identidad musical, marcada por la mezcla de crudeza y sensibilidad que define su estilo. Temas como “Shorty” reforzaron esa dualidad emocional que ha sido clave en su evolución.
Un directo sin artificios, pero lleno de intensidad
Durante casi dos horas, Fernandocosta demostró que su fortaleza reside en la autenticidad. Sin necesidad de grandes recursos escénicos, sostuvo un espectáculo de alto voltaje gracias a su presencia y a la complicidad construida con su público. Entre canción y canción, el artista se mostró cercano, agradeciendo el apoyo recibido durante su trayectoria.

Sorpresas y un final a lo grande
El tramo final del concierto elevó aún más la intensidad con temas como “Mamahuevo” y “Malamanera”, coreados al unísono por toda la sala. La gran sorpresa llegó con la aparición de Grecas para interpretar “Grecofernanda”, desatando la euforia colectiva. El cierre, con “Hasta Cuando” y “Te avisé”, puso el broche a una noche cargada de energía y emoción.












