La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) prevé que la próxima cosecha de cereales en las comarcas interiores de Valencia y Castellón registre una disminución media de al menos el 50% respecto a su potencial productivo. La principal causa es la escasez de precipitaciones y las elevadas temperaturas registradas durante la segunda quincena de mayo, una situación que se suma al incremento de los costes de producción y al descenso de los precios percibidos por los agricultores.
Según la organización agraria, esta combinación de factores amenaza seriamente la rentabilidad de las explotaciones cerealistas y compromete la continuidad de numerosas explotaciones en el interior de la Comunitat Valenciana.
La falta de lluvias y el calor adelantan la cosecha
El responsable de la sectorial de cereales de AVA-ASAJA, Antonio Miguel Álvaro, explica que las expectativas productivas se han deteriorado notablemente en apenas unas semanas.
“Tenemos la mitad de la cebada que esperábamos en marzo. El invierno fue muy favorable, pero durante abril y mayo apenas ha llovido y además se han registrado temperaturas excepcionalmente altas para esta época del año”, señala.
La situación ha provocado una maduración acelerada del cultivo. La cebada presenta ya un estado avanzado de secado y estará lista para la recolección varias semanas antes de lo habitual, lo que dificulta el correcto desarrollo de los granos y repercute directamente en el rendimiento final.
El frío también afecta a la producción en algunas zonas
En la comarca de Utiel-Requena y en el Valle de Ayora, la falta de agua y las altas temperaturas se han visto agravadas por episodios de frío nocturno.
El delegado de AVA-ASAJA en Camporrobles, Daniel Ponce, indica que algunas parcelas han sufrido daños adicionales debido a bajas temperaturas registradas durante determinadas noches de primavera, lo que ha provocado que parte del grano de cebada no complete correctamente su desarrollo.
Respecto al trigo, la organización reconoce que todavía es pronto para cuantificar el impacto definitivo, aunque las previsiones apuntan a resultados similares o incluso peores.
Castellón también registra importantes pérdidas
En la provincia de Castellón, especialmente en la comarca de Els Ports, los agricultores y ganaderos que producen cereal para alimentación animal comparten la preocupación por la evolución de la campaña.
Aunque las pérdidas previstas son algo menores, las estimaciones apuntan a una reducción de alrededor del 40% respecto al potencial productivo de los cultivos.
La fauna salvaje agrava los daños en el campo
AVA-ASAJA también señala la creciente incidencia de la fauna salvaje sobre las explotaciones agrícolas. La proliferación de especies como conejos, jabalíes, cabras montesas, corzos y ciervos provoca daños continuados en los cultivos y contribuye a incrementar las pérdidas económicas de los productores.
La organización reclama medidas de control poblacional que permitan reducir el impacto de estos animales sobre la actividad agraria.
Reclamaciones para adaptar el seguro agrario
Ante la importante reducción de cosecha, AVA-ASAJA solicita a Agroseguro una revisión de las coberturas del seguro de cereales para que los riesgos derivados de la sequía se ajusten mejor a la realidad productiva del sector.
La organización considera que muchos agricultores pueden quedar excluidos de las indemnizaciones pese a sufrir pérdidas significativas por las condiciones climáticas adversas.
Asimismo, reclama al Ministerio de Agricultura que tenga en cuenta los cereales de Valencia y Castellón en la futura rebaja de módulos fiscales correspondiente al ejercicio 2026.
Costes al alza y precios a la baja
A la caída de la producción se suma una situación económica cada vez más complicada para los cerealistas. AVA-ASAJA estima que los precios en origen han descendido alrededor de un 15% durante el último año, mientras los costes de producción continúan aumentando.
La organización insta a las administraciones europeas y españolas a impulsar medidas que reduzcan especialmente el coste de los fertilizantes y revisen los acuerdos comerciales con terceros países.
Según AVA-ASAJA, las importaciones de cereal deben complementar la producción europea y no sustituirla, una situación que, a su juicio, está afectando negativamente a la rentabilidad del sector debido al aumento de las entradas procedentes de Ucrania.
Apoyo al campo para combatir el despoblamiento rural
Entre sus reivindicaciones, la asociación también reclama políticas de apoyo específicas para los cultivos de secano y de interior, como los cereales, el olivar, la viña y los frutos secos, así como para las explotaciones ganaderas.
La entidad subraya que estas actividades desempeñan un papel clave en la fijación de población en las zonas rurales y contribuyen a la prevención de incendios forestales al actuar como cortafuegos naturales en amplias áreas del territorio.






