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El Plan Endavant se estructura en cuatro ejes estratégicos y dos bases vertebradoras. Además, cuenta con 340 medidas para prever riesgos, proteger a las personas de potenciales catástrofes y transformar el modelo territorial
El Consell ha aprobado el Plan Endavant de Recuperación y Reconstrucción de la Comunitat Valenciana durante un pleno extraordinario. Lo han señalado en una comparecencia conjunta la vicepresidenta primera y portavoz del Consell, Susana Camarero, y el vicepresidente segundo y conseller para la Recuperación Económica y Social de la Comunitat Valenciana, Francisco José Gan Pampols.
El vicepresidente Gan Pampols ha presentado el plan Endavant como la respuesta institucional de la Generalitat a la riada del 29 de octubre, considerada la catástrofe natural más devastadora del último siglo en España. El documento busca restaurar las condiciones sociales, económicas y ambientales del territorio valenciano.
Pampols ha subrayado que se trata de un plan “riguroso y ambicioso”, posiblemente uno de los más completos elaborados en España tras un desastre. Según ha explicado, Endavant no solo pretende reparar los daños, sino también impulsar un proceso de transformación a largo plazo del territorio.
El plan parte de un análisis profundo de la tragedia y de otras catástrofes pasadas. De la riada de 1957 se ha aprendido la necesidad de tomar decisiones valientes, como el desvío de un río. Del caso del camping de Biescas, la lección fue clara: no se puede reconstruir en zonas de riesgo mortal. Y del volcán de La Palma, la importancia de actuar con agilidad y de poner a las personas en el centro desde el primer momento.
El Consell ha aprobado el documento tras la fase de participación ciudadana, en la que se recibieron 174 enmiendas.
El plan se articula en torno a cuatro ejes estratégicos y dos bases vertebradoras: Infraestructuras y Ordenación y Planificación Territorial. Estas bases recogen algunas de las iniciativas más relevantes, como las obras hidráulicas y la revisión del Patricova para redefinir la planificación urbana.
Endavant contempla un total de 340 iniciativas, conectadas con las vulnerabilidades previas a la riada. Entre las actuaciones destacadas, figuran planes integrales para las cuencas de los barrancos del Poyo, la Saleta, el Magro o el Turia. Se revisarán y actualizarán los modelos hidrológicos e hidráulicos para adaptarlos a la nueva realidad y realizar test de estrés por cuenca, con el fin de identificar y reducir riesgos.
El plan prevé medidas preventivas como sistemas de drenaje mejorados, diques, canales de desvío, tecnologías de monitoreo y alertas tempranas. También se pondrán en marcha sistemas de comunicación de emergencia alternativos, se dotará a las torres de comunicación con generadores y se impulsará un programa de formación ciudadana.
Asimismo, se rediseñarán infraestructuras administrativas y espacios públicos con señalización visible, puntos de emergencia, rutas de evacuación y protocolos de actuación ante fenómenos extremos.
Pampols ha recalcado que Endavant tiene una visión transformadora, alineada con el principio de “construir mejor”, para crear una región más resiliente, sostenible y competitiva. “No se trata solo de levantar lo que se cayó, sino de construir cimientos más fuertes para el futuro”, ha concluido.










