El Valencia Basket ha consumado hoy su venganza tras los dos partidos en Atenas, y qué mejor lugar para hacerlo que en casa, en un Roig Arena lleno hasta la bandera y con una afición que no dejó de animar hasta el último segundo. Tras una serie empatada, se ha impuesto por 81 a 64, en el partido más desigualado de toda la eliminatoria.
Un partido donde la defensa ha sido la protagonista
El equipo «taronja» salió a ganar desde el primer minuto con una solidez defensiva que hizo que el primer cuarto acabara 14-10 en favor de los locales. Pese a que este primer cuarto auguraba un partido de puntuación baja y accidentado por las múltiples faltas del equipo griego, el conjunto de Pedro Martínez supo imponer su ritmo y no se dejó llevar por la agresividad que quería promover el conjunto de Ergin Atman, quien fruto de la frustración estalló una botella contra el suelo en la primera mitad. Fue en el segundo cuarto cuando el Valencia pasó por encima y consiguió ese colchón de puntos para poder salir tranquilos a la segunda parte.
En el tercer cuarto el partido se descolgó y el equipo Ateniense consiguió recortar la distancia con un Kendrick Nunn que conseguía los puntos de 3 con mucha facilidad y daban la sensación que podían remontar el partido, la máxima diferencia hasta el partido de 17 puntos se recortó hasta 7 al final del tercer cuarto y menguó aún más durante los primeros instantes del segundo.
La dominación de los rebotes ofensivos por parte del Valencia ha sido crucial
Sin embargo el Valencia no iba a perder la oportunidad que tanto les había costado y mostró una vez más su pundonor y garra, volviendo con más fuerza y con un Sergio De Larrea que castigaba ferozmente desde la línea de tres cuando el Valencia más lo necesitaba. Aunque Badio fue el máximo anotador con 20 puntos, desarticulando la defensa ateniense que para cuando lograba cubrirle ya era tarde. El partido acabó con dos faltas provocadas por Jean Montero, quien dió dos minutos más de celebración al Roig Arena y celebró en la cara del banquillo del Panathinaikos.
Jean Montero el alma del equipo en ataque y en defensa
Ha sorprendido el partido de Jean Montero, quien de normal suele ser un referente ofensivo pero en este caso se debió a la situación y acogió un rol defensivo; poniendo hasta 3 tapones durante el encuentro que hicieron vibrar a todo el pabellón, siendo dos cruciales al principio del encuentro y el último para cerrar la posible remontada.
El genio dominicano luchó con garra hasta recibir la técnica en los últimos segundos del encuentro, demostrando ser el alma del equipo y un jugador que aparece en las grandes ocasiones y en el rol que pida la ocasión. Al grito de MVP por parte de la afición se despidió antes de comenzar a celebrar el pase histórico a la Final Four con 12 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 3 tapones.
Siguiente parada: Real Madrid en la Final Four
El siguiente reto del Valencia Basket será enfrentarse a un Real Madrid que si bien ya le ganó en la Copa del Rey, esta vez viene con bajas importantes, los dos pívots Brad Tavares y Alex Len lo que deja al conjunto blanco sin cincos y en bandeja de plata la venganza del conjunto naranja.
Los de Pedro Martínez lucharán por llegar lo más lejos en la competición con un equipo que ya ha demostrado que tiene la capacidad, el talento y la garra para hacer historia; y que como decían en las camisetas «Llarg será el camí». Hoy el Roig Arena vivió una noche mágica en un pabellón que rebosaba energía y que en su corta vida ya ha presenciado uno de los hitos del club, ahora queda celebrar y prepararse para la siguiente etapa.









