La llegada de la canícula, el periodo estadísticamente más caluroso del año en España, ha comenzado con temperaturas muy elevadas en gran parte del país. Según las previsiones meteorológicas, el calor intenso continuará durante los próximos días y podría derivar en una nueva ola de calor que afectará a buena parte de la Península.
Tras un inicio de verano marcado por varios episodios de temperaturas extremas, los modelos apuntan a que el ambiente seguirá siendo excepcionalmente cálido, con anomalías térmicas que podrían mantenerse hasta principios de agosto.
La canícula comienza con temperaturas excepcionalmente altas
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya confirmó que la primera mitad del verano climatológico ha sido la más cálida registrada en España, consecuencia de la sucesión de domos de calor que han provocado varias olas de calor desde comienzos de junio.
El patrón atmosférico apenas ha variado durante las últimas semanas. Una potente dorsal anticiclónica continúa instalada sobre la Península, favoreciendo el recalentamiento de la masa de aire, mientras que el paso de vaguadas y danas al oeste impulsa la llegada de aire muy cálido procedente del norte de África, acompañado además de polvo sahariano.
El calor extremo continuará durante las próximas semanas
Las previsiones del modelo europeo indican que durante la próxima semana las temperaturas seguirán muy por encima de lo habitual para esta época del año.
Las anomalías térmicas podrían situarse entre 3 y 6 grados por encima de la media en zonas como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid, el interior de la mitad este peninsular, el valle del Ebro, los Pirineos y gran parte de Andalucía.
En cambio, el litoral cantábrico, Galicia, el noreste peninsular y los archipiélagos registrarían desviaciones más moderadas, de entre 1 y 3 grados sobre los valores normales.
Agosto podría suavizar ligeramente las temperaturas
Los modelos meteorológicos apuntan a que durante la primera mitad de agosto el calor podría moderarse ligeramente, aunque las temperaturas continuarían por encima de la media en la mayor parte del país.
Las previsiones, todavía con un elevado grado de incertidumbre, indican anomalías de entre 1 y 3 grados positivos, por lo que el ambiente seguiría siendo muy cálido, especialmente en el interior peninsular.
Solo Canarias y algunos puntos del centro-oeste podrían registrar valores más próximos a los habituales para la época.
La recta final del verano podría traer más tormentas
De cara a la segunda quincena de agosto, las tendencias meteorológicas apuntan a una posible mayor inestabilidad atmosférica.
El descenso progresivo de la duración del día, unido al calentamiento acumulado del mar Mediterráneo y a la posible llegada de descuelgues de aire frío, podría favorecer la aparición de tormentas más frecuentes e intensas.
Aunque todavía no existe una señal clara respecto a las precipitaciones, los modelos comienzan a detectar ondulaciones del chorro polar, una configuración que suele favorecer el desarrollo de tormentas, especialmente en el interior peninsular.








