En un momento en el que las listas de espera sanitarias continúan siendo uno de los grandes retos del sistema público de salud, DORIA se consolida como una de las soluciones tecnológicas más innovadoras aplicadas a la oftalmología a nivel mundial. Este servicio de Diagnóstico Oftalmológico Robotizado mediante Inteligencia Artificial, desarrollado en Valencia, combina tecnología robótica e inteligencia artificial, y está 100% tutelado por técnicos titulados en optometría y certificados en DORIA, bajo la supervisión de prestigiosos oftalmólogos españoles con una amplia experiencia.
Diagnóstico autónomo y precoz en ocho minutos
En apenas ocho minutos, realiza a los pacientes más de 100 pruebas oftalmológicas de forma autónoma, no invasiva y sin necesidad de dilatar la pupila. Tras el proceso, se genera un informe con el cual los oftalmólogos pueden emitir un diagnóstico, permitiendo priorizar cada caso según su necesidad clínica real. DORIA responde también a uno de los principales desafíos actuales de la salud visual: detectar de forma temprana patologías que muchas veces avanzan sin síntomas evidentes, como el glaucoma, la diabetes o la degeneración macular asociada a la edad.
Éxito asistencial en el Hospital La Paz
El Hospital La Paz en Madrid fue el primer hospital público en el mundo en implantar este modelo dentro de su red asistencial, incorporándolo en sus centros de especialidades José Marvá, Peñagrande y Colmenar Viejo Sur. Desde su puesta en marcha, más de 12.500 pacientes han pasado por esta solución, logrando reducir la lista de espera diagnóstica oftalmológica en cerca de un 50% y disminuyendo aproximadamente un 44% las derivaciones al servicio de pacientes que no necesitan una cita presencial.
Validación científica y origen tecnológico
El modelo cuenta además con el respaldo de un Medical Advisory Board formado por prestigiosos especialistas en oftalmología que trabajan en la validación clínica y evolución del servicio. DORIA, una solución impulsada por Zink Medical, nació en Valencia para transformar el acceso al diagnóstico oftalmológico y hoy ya demuestra que reducir esperas, detectar antes y optimizar recursos sanitarios puede ser una realidad.












