Que te llamen xenófobo o cualquier otra cosa acabada en “ofobo” simplemente por defender el sentido común, es lo que ha conseguido el “buenismo.” Eso que llevan vendiéndonos durante décadas, los que jamás lo han practicado.
La regularización masiva y la sanidad universal son un tiro en el pie con el que este gobierno, con la conformidad de los gobiernos autonómicos, nos va a rematar.
Esos a los que les parece precioso que aquí desembarquen miles y miles de enfermos de todo el planeta, deberían ceder su derecho a usar la sanidad. Si tan estupendo les parece, que le regalen su SIP al primer extranjero que se encuentren por la calle.
- A los bobos que creen que una señora Pakistaní de setenta años y en silla de ruedas, ha venido a pagarnos las pensiones, que se la lleve a su casa y la atienda personalmente.
A los funcionarios que facilitan este despropósito, “en aras de la legalidad y haciendo su trabajo” les recomendaría que hagan su trabajo como siempre, es decir, que los traten como a los españoles. Las colas se reducirían bastante, muchos volverían a casa.
Que esta maniobra indigna y suicida tiene la intención de “sembrar” votantes, no lo duda nadie. Y eso, solo conviene a quién necesita votos para continuar con su vida de privilegios. Pero esta absoluta barbaridad, esta traición a los españoles no traerá nada bueno para nadie.
Los que se frotan las manos esperando esos votos, van a descubrir muy pronto que han abierto la caja de los truenos.
Una cosa es que la sanidad sea lenta. Una cosa es ver una sala de espera de urgencias repleta y que tarden horas en poder atenderte. Otra cosa muy distinta es que tus abuelos, tus padres o tus hijos se mueran esperando, porque delante de ti hay un montón de extranjeros que no han cotizado ni un euro y llevan aquí día y medio. Otra cosa es ver cómo desembarcan en el aeropuerto niños enfermos que necesitan un trasplante y por la vía de urgencia, pasan por delante de tu hijo que necesita un riñón.
Te cuentan que tus impuestos son para Sanidad y educación, lo que no añaden es la verdad. Sanidad y Educación para cualquiera, pague o no. Entonces ¿por qué pagar? ¿Por qué tienen los mismos derechos y ninguna obligación?
“Por solidaridad y empatía.” Pero te obligan a tenerla con quien ellos quieran, no con quien tú quieras. Eso tiene un nombre y es muy feo.
Es como si tu vecino del quinto abre la puerta de tu casa y te empieza a meter gente que duerme en tu cama, se pone tu ropa y se come tu comida.
España lleva medio siglo de bipartidismo con aspecto de democracia que ha funcionado, porque los que ahora son abuelos lo aceptaron sin reservas. Porque llevan como jubilados un montón de años y más o menos no han tenido ningún problema más allá de que las pensiones fueran dignas y tuvieran atención médica decente. Ahora todo eso va a saltar por los aires.
- La mayoría de los extranjeros, regularizados o no, son deficitarios y “vulnerables,” es decir, que van a pasar por delante de la tía Paquita porque tiene un pisito en Patraix.
Pero si la tía Paquita se muere en urgencias, porque en la sala hay gente de los cinco continentes pasando por delante, los sobrinos de la tía Paquita se van a mosquear mucho. Los vecinos de Paquita, que siempre han votado a los de siempre, se van a dar cuenta de que esos mismos políticos los han traicionado. No digamos ya la que se va a liar cuando empiecen a rechazar jubilaciones e incapacidades porque hay que mantener a todos los “vulnerables” que han entrado…
La prioridad nacional es supervivencia. No es racismo ni gaitas. Los que lo califican así, solo pueden ser de dos clases. O bobos de baba o gente que se lucra con el negocio de la inmigración. No hay más.











