La tradición de los juegos de azar en la Comunidad Valenciana está muy arraigada. Una tierra próspera, acostumbrada al turismo, que ha buscado siempre elementos de ocio para responder a una demanda creciente. En este post vamos a repasar la historia de los casinos de esta región, así como la situación actual. En una época marcada por el formato online, las grandes salas mantienen su esencia y cubren una importante oferta que atrae a miles de visitantes cada semana.
Durante el siglo XIX, entidades como el Casino de Agricultura de Valencia funcionaban como centros de reunión para la burguesía, donde se celebraban actividades culturales, sociales y recreativas. En aquel momento, a diferencia de lo que ocurre hoy, cuando es posible disfrutar de modalidades como el blackjack online desde casa, el juego estaba ligado a espacios físicos y exclusivos, donde los asistentes se reunían para socializar y participar en juegos de cartas basados en la estrategia y el azar. Se trataba de un entorno que otorgaba renombre y prestigio a las clases más pudientes de la sociedad.
El verdadero punto de inflexión llegó en el siglo XX, concretamente a partir de 1977, tras la legalización del juego en España, como una de las puntas de lanza de la apertura vivida con la Transición. A partir de ese momento, surgieron los primeros casinos modernos en la Comunidad Valenciana. El más emblemático fue el Casino Monte Picayo, inaugurado en 1979 en Puçol, a unos veinte minutos en coche de Valencia. Este establecimiento se convirtió en el primer gran casino de la región y en un referente del ocio durante más de tres décadas, que atrajo a numerosos visitantes locales y a turistas.
Con el paso del tiempo, el sector se modernizó y se adaptó a nuevas demandas. En 2010 se inauguró el Casino Cirsa Valencia, en lo que suponía un antes y un después en la capital. Por primera vez, la principal ciudad de la Comunitat contaba con un espacio de estas características en su núcleo urbano. Este complejo, que sigue abierto, ofrece tanto acceso a juegos tradicionales como propuestas gastronómicas y de espectáculos en directo.
Este espacio, además, fue pionero en España al convertirse en el primer casino en operar las 24 horas del día, gracias a una normativa autonómica que permitió ampliar su horario. Esta decisión trataba de confirmar a Valencia como uno de los referentes de turismo y ocio nocturno en España, bajo la creciente influencia del turismo.
Casino Mediterráneo en Benidorm y Alicante
Actualmente, la Comunidad Valenciana cuenta con varios casinos de cierto nivel que están distribuidos por las tres provincias. El Casino Mediterráneo, de Benidorm, ha cogido el testigo del mítico Casino de Villajoyosa, que durante décadas fue la referencia en la zona; ubicado en un punto estratégico, en la carretera que une ambos municipios. Alicante también ha abierto en el Siglo XXI un espacio similar, gestionado por la misma empresa, y que está situado en un entorno privilegiado, junto al Puerto Deportivo.
El objetivo es común a todos ellos, la creación de espacios multifuncionales en el que los juegos de azar son complementados por una propuesta más amplia que abarca cenas de gala, música en vivo, eventos corporativos o espectáculos. En Alicante, por ejemplo, la sala se encuentra junto a la conocida discoteca Marmarela, referente del ocio de la Costa Blanca, especialmente en los meses de verano. Monte Picayo marcó el camino de un concepto de ocio que sigue vigente.













