Cerca de 10.000 aficionados se dieron cita este miércoles en el Roig Arena para seguir en directo, a través de sus pantallas, la semifinal del Mundial de Fútbol 2026 entre España y Francia, que concluyó con la victoria del combinado español por 2-0.
El recinto abrió sus puertas con acceso gratuito para que los seguidores pudieran disfrutar del encuentro en un ambiente multitudinario.
Pantallas gigantes y servicios para la afición
El partido se retransmitió en las cuatro caras del videomarcador central y en el videowall de 76 metros de longitud instalado en uno de los fondos de la pista principal, ofreciendo una experiencia inmersiva a los asistentes.
Además, el Roig Arena habilitó todas las zonas de restauración y las barras de bebidas para atender la demanda de los miles de aficionados que acudieron a seguir el encuentro.









