Ayer Chimo Puig, President de la Generalitat Valenciana acudía a Sevilla para reunirse con su homólogo andaluz, Juan Manuel Moreno para seguir recabando apoyos en el tema de la reforma urgente de la financiación autonómica. Ambos presidentes fueron muy claros a pear de sus diferencias ideológicas ya que uno pertenece al PSPV y el otro al PP.

Frases como «el dinero de los impuestos no es de propiedad en exclusiva de ninguna Administración Pública, si no de los ciuadanos» ha caído como un jarro de agua fría en otras CC.AA. y en el propio Gobierno del Estado que ven peligrar un sistema que les beneficia a pesar de ser completamente insolidario.

Hay que reconocer a Chimo Puig que ha conseguido pese a los esfuerzos del Gobierno en contra abrir el debate de nuevo y posicionarlo en la agenda política actual. Pese a que el Gobierno trata de aplazar este debate una y otra vez.

Cuatro bloques bien definidos por las CC.AA.

Ayer mismo el presidente de Aragón, Javier Lambán, anunció que lideraría un nuevo bloque contra la propuesta Puig. Así ayer mismo anunció que liderará «el bloque de la España vaciada». En el mismo se sitúan la propia Aragón, junto con los Ejecutivos de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Extremadura y Asturias. Han fijado al fecha de octubre para reunirse y hacer frente común contra la propeusta de Chimo Puig.

Lambán, del mismo partido de Puig trata de recaba el apoyo de Galicia que se sumaría a este bloque de la España más rural.

Por otra parte está Puig que lidera un bloque entre la Comunitat Valenciana, Andalucía, Islas Baleares y ayer sumaron la posibilidad de Murcia. Las Comunidades más maltratadas por el tema de la financiación y que representan más de un 30% de la población española. Así, defienden el criterio poblacional frente a la España de «vacas y cabras».

Otro de los bloques lo definen los que podríamos denominar sobrefinanciados o como ayer los denominaron el propio Puig y Juan Manuel Moreno, los que tienen un status quo que habrá de acabar. Se refieren a los privilegiados por conciertos fiscales, Navarra y País Vasco. Las comuniades ricas que no aportan al fondo de solidaridad sino que recaudan sus propios impuestos y sólo remten un pequeño cupo al Estado. Unos privilegios completamente insolidarios con el resto del Estado. Estas CC.AA. tienen las rentas per cápita más altas y aportan el mínimo.

Por último estaría el bloque de los versos libres, en el que se situarían Madrid y Cataluña, a pesar de sus diferencias ideológicas. Así, Madrid defiende su centralidad y se posiciona en contra de Puig por ideología, pero también porque se siente atacada al querer Puig acabar con los privilegios que le aporta ser la capital del Estado. Una guerra abierta entre Ayuso y Puig.

El President de Cataluña, Pere Aragonés fue muy claro hace unas semanas en el propio Palau de la Generalitat Valenciana. Aragonés afirmó que «nos solidarizamos con la comunitat Valenciana y sus graves problemas de infrafinanciación, pero nosotros tenemos nuesros propios problemas y los negociamos directamente con el Estado de túa a tú». Eso significa que se pone de perfil y únicamente quiere seguir chantajeando al Gobierno a cambio de ralentizar el «Procés» quiere más financiación.

No se sabe qué postura adoptarán las Islas Canarias y las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla.

El Gobierno calienta el debate

La única pata que faltaba era un Gobierno titubeante y unos partidos que lo componen, PSOE y Unidas Podemos cada cual a la suya y con opiniones diferentes. Desde el PSOE se ha enfriado el debate y aplazado la fecha una y otra vez, pero las presiones de su socio de gobierno y de las CC.AA. han hecho estallar al gobierno.

Hoy mismo, en pleno inicio de las negociaciones por los Presupuestos Genrelaes del Estado, la Minsitra Montero comparece en el Congreso de los Diputados para de repente aportar una reforma del sistema de financiación. Donde ella misma afirmaba hace unas semanas que este tema estaba fuera de la ageda del gobierno para este año.

Trata de contener la ira con una propuesta casi sacada de la manga como magia repentina porque este tema puede acabar con que no haya ningún acuerdo para los Presupuestos Generales.