El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha visitado Picanya para conocer de primera mano el estado de la recuperación tras la dana y revisar las actuaciones ejecutadas en el barranco del Poyo, junto a la CV-36
Acompañado por el alcalde de la localidad, Josep Almenar, ha recorrido las zonas más afectadas y varios comercios con el objetivo de escuchar directamente a los vecinos y valorar el ritmo de la reconstrucción.
Pérez Llorca ha explicado que quiso que este fuera su primer acto como president porque su experiencia municipalista le lleva a situar a los ayuntamientos en el centro de la acción política. “Los alcaldes tenemos un lenguaje diferente: priorizamos el interés de la ciudadanía por encima de las siglas”, ha afirmado.

“Para volver a la normalidad había que reconocer errores y pedir perdón”, admite
En su intervención, ha reconocido que “tras la dana, la sociedad sintió que las administraciones no estuvimos a la altura”, por lo que devolver la normalidad exigía “reconocer errores y pedir perdón”. También ha destacado las inversiones ya ejecutadas y las ayudas concedidas, al tiempo que ha repasado con el alcalde las actuaciones todavía pendientes.
El president ha recordado que, tras la riada, Generalitat y Gobierno de España acordaron repartirse al 50% la reconstrucción de los puentes de las localidades afectadas. “Ese espíritu de colaboración es el que debemos recuperar para coordinar actuaciones, trabajar de forma conjunta y acelerar todas las obras”, ha subrayado, señalando que estas infraestructuras son esenciales para garantizar la seguridad ante posibles nuevas avenidas de agua.

El Consell está asumiendo obras municipales para apoyar a ayuntamientos con pocos recursos
Pérez Llorca ha puesto además en valor el esfuerzo económico “sin precedentes” del Consell para reparar carreteras, restablecer la red completa de Metrovalencia, actuar en depuradoras y retirar más de 1.000 toneladas de residuos y barro. Un trabajo que se suma al apoyo que está prestando a ayuntamientos con menos recursos humanos y financieros para afrontar las tareas de reconstrucción municipal.






