¿Los últimos coletazos del «Govern del Rialto»?
Las diferencias entre los socios de gobierno del «Govern del Rialto» son cada vez más evidentes. El PSPV y Compromís ya no ocultan sus diferencias y abiertamente contradicen lo pactado.
Las pistas son múltiples y sólo queda por saber cuando el PSPV de Sandra gómez se cansará y romperá con Ribó. Las tragaderas del PSPV con Compromis ya han rebosado, pero Compromís sigue apretando. La confianza está ya perdida y no se oculta.
Los desaires de Compromís hacia sus socios de gobierno son continuos
La desconfianza ya se tuvo en las negociaciones para formar el gobierno municipal, y las salidas de tono de algunos concejales de Compromís tan sólo ha hecho que acelerar el proceso.
La espectacular mal llevada gestión de la crisis de la EMT ha hecho estallar el Govern del Rialto. De hecho el detonante fue que los dos concejales del PSPV, Elisa Valía y Ramón Vilar votaran a favor de que Grezzi no estuviera presente en las comparecencias de empelados de la EMT. Todo esto era por evitar presiones del concejal hacia sus subordinados.
El propio Grezzi y Compromís se negaron a ello. Esa misma tarde, apareció el vice-alcalde Sergi Campillo en la sede de la EMT Valencia. Hubo una reunión de urgencia entre Campillo, Lucía Beamud, el propio Grezzi y la asesora Pilar Soriano. Dieron por «herido el Pacto» y amenazaron a sus socios de gobierno con consecuencias.
Poco tardaron el llegar, se saltaron lo pactado y en el Consorcio de la Marina eliminaron a Sandra Gómez y en vez de nombrar a Pilar Bernabé eligieron a un concejal de Compromís.
Luego vinieron las desavenencias en las Plazas y sus reformas
El nuevo punto de controversia fueron las reformas de las Plazas de la Reina y del Ayuntamiento. El sinsentido llegó cuando Movilidad y la EMT se quedaron con el proyecto de peatonalización «provisional». Lo normal es que la concejalía de urbanismo se dedicara a ello, pero está en manos del PSPV.
De hecho, se «repartieron» las plazas de Reina y del Ayuntamiento, pero de nuevo Compromís se adelantó semanas pasadas y Grezzi presentó el proyecto, chafando el tema a sus socios de gobierno nuevamente.
La semana pasada las diferencias eran tan evidentes que en la Junta de Gobierno local del viernes, Sandra Gómez (PSPV) y Sergi Campillo ( Copromís) ni se dirigieron la palabra uno a un metro del otro, incluso se lanzaron ciertas «puyitas».
La nueva controversia: la alcaldía de Benimamet
La decisión es del alcalde Ribó, y propone dos opciones o repartir la alcaldía pedánea en dos años, correspondiente a dos períodos, uno para el PSPV y el otro para Compromís o elegir directamente el alcalde a un «independiente» ( que será de su cuerda seguro).
Bebimamet en general rechaza la propuesta y exige se cumpla la promesa del propio alcalde: que gobierne la fuerza más votada. En este caso sería el PSPV.
Comerciantes, fallas, la parroquia, las asociaciones de vecinos y culturales se oponen a la decisión o «imposición» de Ribó. Esta nueva controversia quizá sea ya la última, ya que todo supone que el pacto acabará con el año en curso.










