Varios hospitales de la Comunitat Valenciana, como el Hospital La fe de Valencia han comenzado esta semana a anular y reprogramar operaciones programadas ante la falta de camas.
Pacientes que llevaban más de un año en lista de espera para la intervención quirúlgica ven como a menos de una semana de las mismas se anulan esperando nueva fecha por falta de camas en los centros hospitalarios.
La saturación en algunos hospitales como en La Fe de Valencia ha hecho que en habitaciones hasta ahora individuales empiecen a aparecer una segunda cama. Esto acarrea múltiples problemas, ya que las habitaciones están preparadas para un solo paciente.
Las causas
El repunte de ingresos COVID, unido al repunte de casos respiratorios se une a la falta de médicos y de infraestructuras. Los servicios de urgencias suelen tener más de un paciente en cama a al espera de habitación para ser ingresado. Estos pacientes los fines de semana pueden estar hasta dos días esperando habitación.
Los problemas se acumulan ante la falta de previsión. Estos e unirá a las vacaciones d ellos sanitarios o a las horas efectuadas de más y que no se abonan, por lo que los sanitarios para no perder esos días deberán cogerlos como libres.
Una tormenta perfecta que satura los hospitales valencianos cada día.
Atención primaria saturada satura a su vez urgencias hospitalarias
Otro de los problemas de la saturación hospitalaria, sobre todo en urgencias, viene derivada de la atención primaria y su saturación, lo que hace que muchos pacientes opten por ir al hospital. Las esperas de hasta 14 días para que te vea el médico de atención primaria son inasumibles y agravan las enfermedades.
La espera de hasta 14 días para ser atendido en el médico de atención primaria desespera a los pacientes, que agravan sus problemas sanitarios y finalmente se automedican, provocando a la larga más problemas.
Promesas y anuncios, la estrategia de Sanitat para ganar tiempo
Sanitat no tiene un plan a corto ni medio plazo y sigue con sus anuncios vacíos de contenido. Ahora centra todos sus esfuerzos en desactivar e intentar apagar todos los incendios de l personal sanitario, en pie de guerra. Las promesas llegan como las elecciones y tratan de ganar un tiempo que ya se ha agotado para los pacientes.
La falta de gestión y previsión desde hace años y la pandemia ha agravado los problemas que se acumulaban ya antes de la pandemia. Ahora le ha estallado en la cara del nuevo Conseller Miguel Mínguez y de su equipo, parece que desbordado y con la misma política que tenía con Ana Barceló.
Negar la evidencia y mirar hacia otro lado, haciendo anuncios que nunca acaban de llegar ya no es una opción, los recortes evidentes en Sanitat Matan a los pacientes, y nadie debería jugar con la salud y la vida de los ciudadanos.










