La erupción comenzó el 19 de septiembre de 2021 y se extendió durante 85 días consecutivos. Durante casi tres meses, la lava y las cenizas arrasaron con 1.200 hectáreas de terreno, dejando así unas consecuencias que han sido devastadoras.
A día de hoy, unas 7.880 personas están inscritas en el Registro Único de Afectados, que recoge pérdidas de viviendas, terrenos y estructuras dañadas por ceniza, sismos y coladas de lava. Sin embargo, el acceso a las ayudas ha resultado complicado, y muchos afectados siguen demandando mejoras en la gestión y la transparencia del proceso.
Francisco Rodríguez Pulido, presidente de la Asociación Tierra Bonita, asociación creada para los afectados por el volcán de La Palma, denuncia que el Gobierno de Canarias habilitó ayudas que, aunque diversas, son “insuficientes” y de “difícil acceso”. La primera de estas asistencias ofrecía hasta 60.000 euros por pérdida total de vivienda, aunque limitadas a viviendas habituales, lo que excluyó a propietarios de segundas residencias y viviendas de alquiler. Además, muchos terrenos en La Palma carecían de registro formal, lo que complicó aún más la situación.
“Tenemos dudas de que alguna administración no haya transferido todo ese dinero a los afectados”
“Para La Palma, según el Estado, ahora cuando se cumplieron los tres años, se dijo que había dado 1.040 millones. A principios de 2023 decían 600 millones. Puede ser una cifra alta, pero lo que ha llegado directamente al afectado no es tanto”, añade Francisco.
A tres años de la tragedia, la lentitud y burocracia en el reparto de ayudas siguen siendo algunas de las principales quejas de los afectados. Francisco expresa sus dudas sobre el manejo administrativo de los fondos: “Tenemos dudas de que alguna administración no haya transferido todo ese dinero a los afectados”. Los damnificados, además, exigen una auditoría para verificar el destino de las donaciones, señalando que «no existe transparencia en el proceso», añade Francisco.
Por ello, los afectados exigen urgentemente transparencia: “Estamos solicitando que se nos proporcionen las cifras reales, ya que todo lo que sé lo deduzco de la hemeroteca y de los boletines”, señala Francisco.
“No ha habido autocrítica ni un acto de humildad; nadie ha asumido responsabilidades, ni se ha reconocido ningún error”
La erupción sorprendió a los residentes de la isla, quienes se autoevacuaron ante la ausencia de un aviso oficial adecuado y ahora critican la gestión de la emergencia, apuntando a una comunicación insuficiente y desorganizada. “Comunicaron muy mal con la gente. Todo fue improvisado, no había un plan claro”, denuncia Francisco.
Además, recalcan la necesidad de una autocrítica y de extraer lecciones de esta experiencia. “No ha habido autocrítica ni un acto de humildad; nadie ha asumido responsabilidades, ni se ha reconocido ningún error”, añade.
Tras tres años, afectados por el volcán siguen viviendo en contenedores y casas de madera
El aumento de los precios de alquiler y la carencia de viviendas dignas han empeorado aún más la situación para muchos de los afectados, que se ven obligados a vivir en condiciones precarias o a trasladarse a otras islas.
«Tras tres años, aún hay personas viviendo en contenedores de 50 metros cuadrados y en casas de madera. Incluso se les exigirá pronto un pago de alquiler, ya que están bajo el régimen de vivienda social. Estas condiciones resultan insostenibles y pésimas», señala el presidente de Tierra Bonita.
Desde Canarias reclaman transparencia y apoyo para los afectados por la DANA
Tras el reciente paso de la DANA en la Comunidad Valenciana, uno de los mayores desastres naturales en la historia de la región, el presidente de la Asociación Tierra Bonita, que agrupa a los afectados por la erupción volcánica en Canarias, ofrece sus recomendaciones a los damnificados.
“El pasado no se puede cambiar, pero el mensaje que quiero transmitir a los afectados es, principalmente, de empoderamiento y comunidad. Tenéis que permanecer unidos”, expresa Francisco. Según afirma el presidente, “en La Palma una de las cosas que también duele es que se ha roto el sentido de comunidad”.
La exigencia de transparencia y accesibilidad en el proceso de ayudas es otra de las recomendaciones que ofrece el presidente de Tierra Bonita. Solicita que la administración agilice los procedimientos y elimine barreras para los damnificados. «Que no se escatime en dudas sobre si era primera vivienda, si estaba de alquiler, si inmigrante o no; se trata de recomponer vidas sin discriminación ni trabas burocráticas», añade.
Otro aspecto destacado es el apoyo a la salud mental de los afectados, algo que, según Francisco, debe ser prioridad de la administración. “La salud mental también se cuida en comunidad; es un trabajo en equipo, un proceso en el que todos debemos involucrarnos”.
Además, menciona que en Valencia también se repitió la queja de falta de aviso, como sucedió en La Palma durante la erupción del volcán en 2021, un problema que, asegura, podría evitarse con una mayor planificación y previsión, porque “en realidad no hay catástrofes naturales, sino falta de previsión y planificación. Lo que hace de un fenómeno natural una catástrofe es la carencia de preparación”.
Finalmente, el presidente concluye su mensaje con sus mejores deseos para Valencia en su proceso de recuperación tras la DANA, señalando que allí, en La Palma, “cuando el volcán se apagó, también se apagó el interés”.












