Cuando salta a la opinión pública con tanta fuerza como en esta semana distintos casos de agresioens en la vía pública los concejales se ponen nerviosos, necesitan actuar o dar la sensación de que hacen algo para justificar su sueldo.

En este caso había que hacer una nueva ordenanza por la convivencia. Los valencianos durante años hemos convivido con campañas de respeto y concienciación cuyo coste ha sido bastante elevado y que no sólo no las conoce nadie, sino que no han servido absolutamente para nada. Sólo sirven para colocar amigos que las piensen y luego publicarlas en redes sociales o en algún medio de comunicación afín. Lo que menos importa es el mensaje, sino que «se ha hecho algo».

Campañas coo la de «Respecta Valencia» en cuestiones de patrimonio ha sido el pitorreo de personas expertas en aptrimonio. La realidad es que después de miles de euros gastados, las agresiones y pintadas, en fin, los delitos contra el patrimonio han aumentado considerablemente.

¿Para qué se hacen ordenanzas municipales si luego no se aplican?

Ordenanzas municipales hay de mil tipologías, pero sólo sirven de ponemultas, muy pocas veces se aplican, ya que recordemos la norma de Cortes Valencianas de 2006 de prohibición de consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública. Quince años después siguen habiendo botellones. El propio Aarón Cano aseguró que «no iba a enviar a la policía para acabr con el botellón». ¿Entoces si la ley está 15 años y el concejal de turno no la aplicapara de qué sirve?. Pues de absolutamente nada mas que de excusa para el pitorreo…

Así, el propio Aarón Cano no aplica la ley de Cortes Valencianas de 2006 que prohibe el consumo de alcohol en la vía pública, pero ahora crea una ordenanza para «la convivencia».

Aarón Cano justifica esta nueva ordenanza

“Los recientes casos de agresiones a varias personas por razón de su orientación sexual no tienen cabida en la ciudad de Valencia”.

Ha afirmado el delegado de Protección Ciudadana, Aarón Cano. Donde no ha hecho ninguna valoración ni hablado sobre la agresión a los Falleros del Grupo Antonio Rueda o las agresiones de esta semana en Orriols.

El borrador de la nueva ordenanza de convivencia ciudadana -afirma el concejal-persigue “prevenir y actuar frente a situaciones que suponen una discriminación por motivos xenófobos, racistas, sexistas, homófobos o de cualquier otra índole. Da un paso más allá para reconocer y sancionar otra serie de conductas que no caben en una sociedad pacífica. Como es el acoso en la calle, especialmente si se realiza entre menores o se llevan a cabo sobre personas con discapacidad”. Ha manifestado el concejal.

 Unas sanciones de hasta 3.000€, ¿las mismas actuaciones que contra el botellón?

El borrador establece sanciones hasta 3.000 euros para “todas aquellas conductas contra la dignidad de las personas que se dirijan a personas vulnerables o que requieran especial protección. Tales como personas mayores y menores, personas con discapacidades o personas sin hogar, entre otras. Siempre que las mismas no sean constitutivas de infracción penal”. Cano ha explicado  que “muchas tipos de agresiones no se denuncian porque al no ser constitutivas de delito el juez no las va a atender”. “Con esta ordenanza –ha añadido el responsable de Protección Ciudadana- vamos a crear esa estructura que va a fortalecer los derechos y libertades de los valencianos porque el Ayuntamiento va a imponer sanciones muy duras y va a perseguir cualquier agresión”.

«No enviaré a la policía local para acabar con el botellón» fueron las palabras de Aarón cano en el Pleno del Consistorio Municipal.

El texto establece que “serán especialmente perseguidas las agresiones ejecutadas por grupos de personas que actúen en el espacio urbano, principalmente si se emplean medios de grabación con el objeto de ser difundidas”.

También se sancionará el silencio, la ausencia de denuncia por parte de “los organizadores y promotores de cualquier acto público de naturaleza cultural, festiva, lúdica o deportiva, o de cualquier otra índole cuando tuvieran conocimiento de conductas contra la dignidad de las personas”.

La policía Local excelentes profesionales rebajados a ponemultas

Estas pasadas atípicas fallas, de hecho el 70% de las actuacioens policiales de la Policía Local han sido las de multar por cuestiones de tráfico, por petardos o por vulnerar la ordenanza de ruído. Sorprendentemente las actuaciones contra botellones no han superado la veintena.

Aarón cano ha rebajado a «ponemultas» a unos profesionales para conseguir un afán recaudatorio, mientras descuidan patrullar por las calles para garantizar la seguridad ciudadana que se le ha ido de las manos al concejal.