El INE cifra entre el 15 de marzo y el 28 de diciembre ( cuando se inician los fallecimientos por COVID) la mortalidad no esperada en 80.202 fallecimientos.

Esta cifra de más de 80.000 personas fallecidas se basa en la tasa MOMO. Esta cifra es la que resulta de aplicar dicha tasa que mide los fallecimientos esperados en España en base a unos criterios demográficos, de edad,…. Así, desde el inicio de la pandemia resultan más de 80.000 fallecimientos más de los esperados.

Las cifras del INE vs las cifras oficiales

Las cifras oficiales hablan de 52.000 fallecidos por los efectos directos del COVID-19. Mientras queel INE recoge que esa cifra se elevaría a más de 80.000. En concreto 80.202 fallecimientos.

Una diferencia de 28.000 fallecimientos que deja entrever la disparidad de cifras y la falta de información verídica. Esto puede dar lugar a todo tipo de teorías conspiranoicas por no aportar luz y transparencia a la pandemia.

Certificados de defunción con «fallecimiento por posible COVID»

La realidad es que en los certificados de defunción de la primera ola cuando no se efectuaban casi pruebas PCR se anotaban como causa de defunción «posible COVID». Esas cifras se remiten a los distintos Registros civiles y a finales de año, tanto las Comunidades Autónomas como el Estado tienen las cifras, que en ningún momento han hecho públicas.

La realidad es que pese a los negacionistas, las cifras de la pandemia asustan por sus números. Con lo que es responsabilidad de todos la actitud individual para intentar doblegar esta curva.

El caso de la Comunitat Valenciana

Los más afectados por estos fallecimientos son personas de más de 60 años. En este caso como muestra un botón. Una residencia de ancianos de Valencia que tenía 160 residentes ahora no llega a 100. No hay nuevos ingresos y sobra plantilla porque los ingresados han caído más de un 40% al haber fallecido.

Con lo que además se genera un problema para las empresas y sus trabajadores. a parte del drama humano de las 80.000 familias.

En cuanto a la Comunidad Valenciana, sí que se han apuntado los casos de personas residentes en residencias de mayores que a pesar de no tener PCR confirmada fallecían por síntomas de COVID y tenían en el centro un brote activo de la pandemia. Con lo que la diferencia no es tan grande.

Los datos en la Comunidad Valenciana eran de 3.000 personas fallecidas según datos oficiales y entre el INE y fuentes de empresas funerarias apuntarían a una diferencia de menos de 500 personas.

Preocupación extrema actual

Ahora mismo lo que preocupa es que la velocidad de fallecimientos se ha disparado y con los datos de los primeros 12 días de enero, extrapolándolos a todo enero podríamos acabar Enero con 1.000 fallecidos en cifras «oficiales» por la pandemia.