12.000 estudiantes en barracones, empezamos el curso con las promesas incumplidas de Marzá

Empezamos el curso escolar con las promesas incumplidas del conseller de Educación, Vicent Marzà, y más de 12.000 niños y niñas en barracones. Así se ha pronunciado la portavoz de Educación de Ciudadanos (Cs) en Les Corts valencianas, Merche Ventura, quien ha denunciado además que “la imposición lingüística, los criterios cerrados para la admisión en los centros y la falta de recursos para cumplir con una educación inclusiva y de calidad”.

“El curso empieza con más problemas que el año anterior”

“El curso empieza con más problemas que el año anterior”, ha señalado la síndica adjunta, al tiempo que ha considerado que “el Consell está más preocupado en saber en qué lengua se comunica el alumnado que en ofrecer unas condiciones dignas o acabar con el fracaso escolar”. Al respecto, Ventura ha explicado que “además de no cumplir con la promesa de acabar con los barracones, el Departamento de Educación no ha dotado de los recursos humanos suficientes a la educación inclusiva y a la lucha contra el acoso escolar”.

“Marzà sí aumenta la inversión en imponer una lengua que nos es ajena «

  • Nada extraño en la Consellería de Vicent Marza, como ha publicado ValenciaNews en repetidas ocasiones el problema no es solo la inmersión lingüística, que lo es, sino que la inmersión a la que someten a nuestros hijos es en catalán y se financia todo tipo de actividades que persiguen la catalanización, la pérdida de nuestras señas de identidad y la defenestración de nuestra lengua Valenciana.

Por el contrario “Marzà sí aumenta la inversión en imponer una lengua, como demuestra que haya más de 200 colegios con un proyecto experimentan en el que no se estudia en castellano”. Para Ventura, es “fundamental” aprobar una ley de plurilingüismo real y consensuada entre todos los agentes que garantice la enseñanza del valenciano, el castellano y el inglés

El PP de Catalá también denuncia esta falta de inversión

La falta de inversión es notoria en los centros escolares, que Catalá recuerda especialmente grave es en la Ciudad de Valencia, ya que de 21 obras pendientes sólo 2 se están empezando a ejecutar. La realidad es que hay escaso interés en acabar con los barracones, una vez más.

En cuanto al catalanismo sigue denunciando la inmerisón lingüística de Compromís y sus amiguetes, con entidades afnes como Escola Valenciana.

Otros partidos del ámbito valencianista denuncian la falsedd de las acusaciones de quién exactamente hizo lo que ahora denuncian.

El problema es que nada dice el PP de que la propia Catalá devolviera las subvenciones en su etapa de Consellera a los catalanistas ACPV . Tampoco recuera el PP que Catalá diera un gran premio «por su labor educativa» a Escola Valenciana, que recogió en calidad de vice-pte. de Escola Valenciana el propio Marzá. Afirman desde AVANT Adelante.

Así, el catalanismo es un gran negocio que mueve miles de «estómagos agradecidos» con su red clientelar de fundaciones, asociaciones y empresas de las que constantemente se lucran siempre los mismos. Para eso sí hay dinero siempre y no para que los niños tengan unas calses adecuadas.

El catalanismo: Un negocio muy rentable