Juan Carlos Martínez Jiménez: Una prenda universal
Jeans, denim, vaqueros, tejanos, muchas denominaciones para una prenda mítica y universal, con una característica principal, es una de las prendas más usadas del mundo, ¿quien no tiene un vaquero en su armario?. Su origen es variado, desde los marineros genoveses en el siglo XVI, de donde proviene el nombre ”jean”, nombre que deriva de la descripción “Blue de Genes”, un tejido fuerte de algodón que usaban para trabajar, resistente para soportar las labores de alta mar; la descripción de “denim” proviene de una reducción del nombre “sarga de Nimes”, otro tejido de gran resistencia, tradicionalmente teñido en azul índigo, tinte muy popular de origen asiático y africano, con alguna variante Europea, de plantas tropicales y subtropicales.
Por último en 1.873, los vaqueros fueron patentados por el sastre Jacob Davis, en sociedad con Levi Strauss, un mayorista de tejidos, añadiendo los remaches metálicos para reforzar los bolsillos y su durabilidad, en Estados Unidos fueron las prendas usadas por mineros, obreros, ganaderos, por su resistencia y durabilidad, apareciendo en 1.890 el famoso modelo 501 que ayudó a ganar más popularidad.
Estos son los antecedentes y no voy a sorprender a nadie de su relevancia en el tiempo como prenda indispensable en cualquier armario, pero lo más importante, en cualquier marca, firma, que se dedique a la confección. No hay ninguna empresa del mundo de la moda que no presente un modelo vaquero en su colección, con un número importante de marcas especializadas en este producto, no importa que sean de alta costura o un pequeño confeccionista.
En nuestro país existe un referente en la venta de vaqueros, el famoso “Territorio vaquero” de El Corte Inglés, que durante décadas ha sido el paradigma en la venta de los modelos más cotizados y de mayor prestigio, con la oferta más importante en cuanto a variedad de producto y firmas en un solo espacio comercial.
Es cierto que este mercado hace unos años era más reducido en volumen, esto produjo un boom espectacular en una marca concreta, la mayor comercializadora del producto, se inició en los años 70, se concentró en la década de los años 80, extendiéndose a los 90; la marca Levi’s Strauss vendía su modelo estrella, el “501” con lista de espera en los comercios, buscados como joyas, a precios nada baratos, entre 3.000 y 5.000 pesetas, incluso viajando a Andorra o Gibraltar para conseguirlos a mejor precio, o simplemente conseguirlos, una auténtica locura. Inicialmente se consideraba un producto de contrabando y su elevado precio se justificaba por su coste de importación de Estados Unidos, no habiendo nada más “pijo” que ese Levi’s “etiqueta roja”.
Este grupo también tuvo su grupo antagonista “ los garrulos” y su vaquero propio, etiqueta marginal para jóvenes periféricos, con pelo largo, y vaqueros ceñidos hasta lo imposible con grandes campanas en los bajos, los vaqueros también marcaban estatus social. En la década de los 80 el precio de los Levi`s se elevó alcanzando las 7.000 pesetas, un precio prohibitivo para la época, teniendo en cuenta que el sueldo medio de 1.981 era de 23.000 pesetas mensuales, comenzando a normalizarse progresivamente su importación, vendiéndose actualmente sobre unos 73€.
Pero realmente fue en los años 50 cuando los vaqueros se asociaron a la juventud y a la rebeldía de la época, el cine como canal comunicador, no solo de una actitud , también de una forma de vestir : James Dean, Marlon Brando, son ejemplos claros de la utilización de los vaqueros como símbolo de esa rebeldía, pero no podemos olvidar a John Wayne o Gary Cooper con sus vaqueros tejanos en los clásicos wéstern, y usados por Ginger Rogers o Carole Lombar como referentes femeninos de su uso en la gran pantalla. Es también en esta época cuando se asocia esta prenda al Rock’n’roll, que también fue un movimiento disruptor de la sociedad de los años 50, propiciando un cambio de hábitos sociales.
La evolución, y versatilidad de esta prenda es impresionante, ha pasado por todos los patrones y formatos posibles: bajos anchos, estrechos, skinny, slim, relaxed, rectos, tapered, regular; su tejido se ha trasladado a las camisas, las cazadoras, o simplemente acoplándose a las distintas épocas y tendencias. La masificación de marcas ha saturado el mercado con una oferta actual casi infinita de modelos.
Como no podía ser de otra forma los vaqueros están presente en las nuevas colecciones para el próximo año, en este momento la tendencia hacía 2.027 se dirige hacia modelos anchos, cómodos y con volumen, especialmente en tonos azul claro. Se enriquecerán con detalles metálicos, cristales, bordados, brillantes, o con detalles rasgados ( roturas o desgarros).
Una prenda ligada a las personas como ninguna otra en el transcurso del tiempo, bien como prenda de trabajo, asociada al asueto y al sport, o utilizada como indicador de condición social; es literalmente imposible no haber disfrutado durante algún periodo de tu vida de esta prenda, reina de la comodidad y el desenfado, pero no exenta de sofisticación, y con la suficiente versatilidad para que cada uno de nosotros disfrute de su “vaquero “ favorito.











