Cualquiera que tenga una cierta edad reconocerá esta frase: ¿Tienes plan para Pascua? La utilizábamos los niños preadolescentes para preguntar a esa niña que te gustaba; la excusa, las vacaciones de Pascua, poder pasar un rato juntos y con otros amigos; tardes en el cauce del río Turia, mona, balón, cuerda y cachirulo.
Es cierto que no nos preocupaba mucho nuestra imagen: con suerte, ya no te ponían pantalón corto y dependíamos del gusto de nuestra madre o de las posibilidades económicas familiares. Lo de viajar quedaba como mucho para unos pocos privilegiados, o para aquellos que tenían pueblo y se desplazaban durante las vacaciones.
El cuento ha cambiado bastante, y las vacaciones de Pascua son un momento de esparcimiento y, sobre todo, para muchas personas, momento de viajar.
No atiborrar la maleta, y llevar el número de prendas adecuadas para cubrir los momentos de estos días, nos evitará tener que arrastrar el baúl de la Piquer, pero requiere de un momento de reflexión para acertar.
Vamos a componer una maleta con la ropa básica que no puede faltar en un viaje, y sobre todo que evite un equipaje innecesario.
Para mujer, una camisa blanca es imprescindible, va a combinar con todo y es tremendamente flexible con infinidad de prendas. Un vaquero, tú eliges el estilo, pero pocas prendas son tan cómodas y fáciles de llevar. Con esos vaqueros hay poco calzado que coordine tan perfectamente como las zapatillas deportivas, el blanco es el color híbrido perfecto para cualquier combinación.
Este año son tendencia y hay pocas prendas tan versátiles como los leggins, fáciles de combinar, más cómodos si cabe, y además bien plegados apenas nos van a restar espacio.
Hay que tener en cuenta que el tiempo en Semana Santa siempre es una incógnita, por este motivo hay una prenda con estilo y que queda bien con las líneas más de sport: el trench. Esta gabardina corta es ligera, abriga lo suficiente y es perfecta en este periodo, aparte de aguantar hasta un ligero chaparrón.
Es probable que salgamos a cenar o a algún compromiso: una magnífica solución es un vestido de punto: no ocupa espacio, apenas se arruga y es una solución perfecta para la maleta; el negro es apuesta segura de elegancia.
Para las excursiones, visitas urbanas o salidas a pasear, las camisetas son una buena solución y combinan con estas prendas más de sport, los vaqueros, los leggins…; además tampoco ocupan demasiado espacio, nos permite llevar varias y utilizar los colores de tendencia.
Para hombre, hay prendas coincidentes como los vaqueros o la camisa blanca, unos buenos deportivos, y por supuesto las camisetas; añadiremos una cazadora fina, de color neutro para poder combinarla con facilidad.
Igualmente, la opción de pantalones estilo “chino” para coordinar con camisa, o añadir si acaso algún suéter, tipo polo, que amplía las posibilidades de combinación. Si la maleta lo permite, una buena americana de sport siempre nos da ese toque más de vestir para esas salidas nocturnas, acompañar adecuadamente a esa cena, o combinarla con vaqueros y chinos con un aspecto más sport. Para doblar una chaqueta, la ponemos en plano, montamos un delantero sobre el otro para ganar espacio y doblamos por la mitad; es una buena forma para evitar arrugas, que ocupe poco espacio y que salga lista para usar.
Los complementos son importantes: un sombrero, un buen cinturón, incluso algún foulard, tipo pashmina, nos dará ese toque personal, y son capaces de enriquecer cualquier combinación. Pieza importante de los complementos, las gafas de sol, cada uno en su estilo; este año hay varias tendencias, pero me quedaría con las famosas gafas de aviador como absolutamente atemporales y con las gafas sin montura. El bolso, sin duda, estilo bandolera, deja movilidad y se coordina perfectamente con estos looks informales.
Ya tenemos una maleta pequeña con los básicos necesarios para todo momento, para un periodo corto, pero sin echar nada en falta para cada ocasión.
Dijo Carl Sagan: “Si estamos solos en el universo sería una terrible pérdida de espacio”. Así que espero que “tengáis plan para Pascua” y que lo disfrutéis; llevar una buena imagen en vacaciones no es problema de espacio, es de buena planificación.











