Entramos en un mundo fascinante.
No puede haber un capítulo dentro del mundo de la moda con más variaciones y posibilidades que la ropa interior femenina. Desde la antigüedad hay rastros de uso de ropa interior, pero es en el siglo XIX cuando empieza a popularizarse, con características similares a las actuales.
Hay un dato que me sorprende siempre, y que, pese a la gran información que disponemos, no avanza: el 70 % de las mujeres no conoce su talla correcta de sujetador, esto implica que puedan llevar piezas inadecuadas. La talla consta de dos factores: los centímetros de contorno, medidos por debajo del pecho y la letra que corresponde a la copa. Un sujetador de una medida concreta de contorno tiene distintos tipos de copas, dependiendo del volumen del pecho; esto es importantísimo, por comodidad, estética, pero sobre todo para la salud mamaria. Es importante que los aros, si los lleva, descansen sobre el pecho, pero nunca se claven, y, lo más importante, se han de probar para obtener la talla correcta. Tampoco vale el sujetador de “toda la vida”: el cuerpo se modifica, evoluciona y esto conlleva cambio de contorno y copa; en definitiva, de talla.
Lógicamente, el concepto de separación por usos es mucho más reciente, así como la disminución de tejido es progresiva con el paso de los años.
A saber, un hombre utiliza un slip, calzoncillo, boxer o cualquier tipo de ropa interior, pero, de momento, ahí termina la historia. Tampoco esperemos grandes movimientos en su uso: cuando descubrimos qué prenda nos resulta más cómoda, es muy probable que realicemos un matrimonio para toda la vida; nos pasa también con los peluqueros.
Como siempre, y he estado rodeado de mujeres toda mi vida profesional, ellas son mucho más ricas y complejas, y su mundo de ropa interior no iba a ser una excepción. Van a usarla dependiendo de la actividad que vayan a realizar ese día o incluso para momentos concretos; encontraremos ropa interior básica, deportiva, sofisticada o de seducción, todo un mundo con variantes casi inimaginables. Si hay una fiesta y llevas un vestido palabra de honor, recurriremos a los sujetadores sin tirantes o incluso a piezas adhesivas que sujetan el pecho; ni que decir tiene que, si el tejido es muy fino, el tanga o las bragas sin costuras son una buena solución.
Tal cual, bragas sin costuras, cortadas al láser para que peguen literalmente a la piel; el avance tecnológico en materia de ropa interior, especialmente femenina, es muy considerable.
Para el día a día, los básicos son los más cómodos, y cada mujer sabe perfectamente cuál es el modelo que mejor se acopla a sus necesidades diarias. La ropa interior sofisticada es todo un submundo, dentro de ese mundo, y solo una mujer puede entenderlo; esas piezas con encaje, transparencias, muy sofisticadas tanto en modelo como en color y pasando también por la cantidad de tejido que decidan llevar, tanga, culotte, braga ancha o estrecha…
En el apartado de seducción, domina sin dudar el negro, hay firmas importantes que apuestan por el color, pero se asocia fundamentalmente a este color, y además se incluyen infinidad de complementos, como las ligas, picardías, saltos de cama, transparencias, para redondear una imagen que sin duda va a ser impactante.
Entramos en un apartado que solo con pensarlo me duele, y no soy mujer, llamadme aprensivo: la importancia de los sujetadores deportivos.
Como corredor, cada vez que me cruzo con una mujer y no lleva una sujeción correcta, me dan ganas de pararla y avisarla, con el posible equívoco que podría generar; no llevar un sujetador deportivo adecuado produce lesiones que no son una broma.
Los sujetadores deportivos están fabricados para proteger el pecho, se pueden producir lesiones irreparables en los ligamentos de Cooper, que son los encargados de mantener el pecho en su sitio, y llevar el pecho a una flacidez permanente, aparte de molestias y dolores; ahora entenderéis que, de forma inconsciente, me duela al verlo.
No olvidemos los sujetadores especiales para la lactancia, postoperatorios, mastectomía, lumpectomía, fajas y un sinfín de accesorios que componen este universo de la ropa interior. Mi consejo final: es muy importante llevar la ropa interior adecuada, como habéis comprobado, no solo por estética, que también, sino, lo más importante, por salud. Se ha de recurrir a los magníficos profesionales que existen, experimentados y con grandes conocimientos. El cuerpo lo agradecerá.















