Enrique Arias Vega: Responder en catalán
La penúltima exigencia de Junts al Gobierno de Pedro Sánchez es que las grandes empresas, por facturación o personal, tengan la obligación de responder en toda España a sus clientes en catalán si éstos lo solicitan. Y digo la penúltima porque al ritmo que van los sucesivos chantajes del independentismo a La Moncloa para que pueda disponer de sus votos, ya no se sabe que es lo último que van pidiendo o están por pedir.
El argumento de Miriam Nogueras para su nueva extravagancia es que si los españoles, franceses, etcétera son atendidos en su propia lengua el mismo derecho tienen los catalanes. Obsérvese aquí la insidia de la propuesta al separar a los catalanes del resto de españoles y al presuponer que la única lengua de aquéllos es el catalán.
Todo esto responde al intento, uno más, de convertir el Principado en un territorio monolingüe, Va en la senda de propiciar la lengua vernácula en la UE o toda la normativa de protección lingüística, incluido el no cumplimiento de la ley del 25 por ciento.
No critico aquí, que podría hacerlo, el coste de semejante imposición. Ya tenemos el precedente de los pinganillos en Las Cortes para hacernos una idea, sino el enésimo intento de borrar el castellano de Cataluña. La nueva coerción va en esa línea mono lingüista y su subsiguiente aplicación al euskera y al gallego, que es lo que viene a continuación, contribuirá más a la incomunicación de unos y otros en vez de aplicar el sentido común de que hay que potenciar lo que nos une y no lo que nos separa.











