Enrique Arias Vega: Ni de izquierdas ni de derechas
Los populares presentan un programa político en su Congreso que no es de izquierdas ni de derechas, según su propia definición. Tratan así de alejarse de esa extrema derecha en la que ha querido aislarle el partido socialista en su guerra de dicterios contra el PP.
Intenta, pues, el partido de Núñez Feijóo situarse en ese centro del que abdicó ya hace mucho el PSOE con sus pactos con los independentistas y los filoetarras y la constitución de un Gobierno con la extrema izquierda. El centro está huérfano; si acaso ocupado por los desengañados de la deriva del socialismo y sus casos de corrupción.
Por eso quiere el PP llenar ese espacio y espera conseguir los votos allí situados, máxime si se producen más revelaciones de la trama Koldo o si salen indicios de financiación irregular del PSOE.
Así, pues, los populares están en un proceso de modificación de su imagen, sabiendo que eso no les permitirá alcanzar una mayoría absoluta debido al elevado suelo electoral de los socialistas, con Sánchez o sin él, y la propaganda masiva realizada por sus voceros, unida al riego de subsidios de todo tipo para conseguir votos.
A lo que el PP aspira es a acercarse a los 160 sufragios, que sin darle la mayoría le permitiría ganar las elecciones y dejarle al PSOE sin la aritmética parlamentaria que le ha permitido sustentar los sucesivos Gobiernos que han ido desmochando las instituciones paso a paso. Con ese resultado electoral los populares podrían aspirar a gobernar sin necesidad del apoyo activo de Vox, por mucho que éstos podrían darle la mayoría absoluta. Pero, claro está, eso sería traicionar la ponencia ni de izquierdas ni derechas.
















