Mi sueño para unas vacaciones? Si, este año y de campamento con mis hijas

Si estás deseando vivir un auténtico campamento de verano con tus hijos yo te voy a contar cual sería mi sueño deseado, el sueño de mi experiencia perfecta en una estancia en uno de ellos, en plena naturaleza, en cabañas de madera, compartidas o no, porque querría también experimentar lo que es un campamento con y como mis hijas.

Hemos estado aislados un tiempo necesario, nuestros hijos han soportado el renunciar a relacionarse con otros niños, de sus otras familias, a terminar sus cursos, a empatizar a disfrutar de sus viajes de fin de curso, de mejorar su bienestar físico, de socializarse, de conseguir más autonomía respecto a la familia, y de asumir una mayor autoestima y nuevas responsabilidades y logros.

Y yo, con esas inquietudes y con tanto tiempo para pensar he tenido también mi sueño.

Mi sueño es emocionante, sería una emocionante aventura en familia, donde dispusiese también de tiempo sólo para adultos, donde el único sonido que pudiéramos oir, además de los propios de la naturaleza, fueran nuestras risas…

Mi deseo sería un lugar donde disfrutar de muchísimas y exclusivas actividades multiaventura, aderezadas con divertidos juegos, actividades deportivas, gymkanas y noches muy locas… En un auténtico régimen de pensión completa, además de picnic almuerzo, merienda y resopó cada noche. Vamos, que no me tenga que preocupar por nada. Y contar con un equipazo de monitores que cuidaran de todos nosotros 24 horas al día. Y con un vehículo de asistencia, todas las fotos que hicieran falta y que luego nos entregaran, para no perdernos ni un detalle, y con todas los seguros y las garantías higiénico-sanitarias requeridas debida a la situación actual.

Además, desearía que estuvieran en varias fechas disponibles para así poder organizarme con mis hijos en función de mis vacaciones. Este año, mas que nunca, quiero recuperar mi libertad compartiéndola en libertad con mis hijos.

Me encantaría llegar al campamento y tener esperándonos para recibirnos a los monitores que nos acompañarán durante nuestra estancia, para darnos la bienvenida y comenzar con las primeras presentaciones de todos los viajeros, todos con los que vamos a compartir esta aventura, y que nos explicaran todo lo que nos han preparado.

Y ya comenzar por la tarde, por ejemplo, con una experiencia de Tiro con Arco, con paciencia, que, aprendiendo sus secretos y prestando atención, seguro que damos en la diana!

Y por qué no, por pedir que no quede, seguir la tarde con una sesión de Paintball Soft! Adrenalina y emoción a raudales. ¿Empezaríamos fuerte no?

Tras la cena en el salón del campamento, es la hora de que los niños se lo pasen en grande con los juegos nocturnos de animación infantil y entre los papás y mamás encontrar un tiempo para conocernos y compartir. Hasta que nos venza el sueño, que seguro el primer día vendrá pronto.

Y desearía un segundo día de emociones fuertes, así que sueño con practicar un descenso en canoa o monorafting en aguas tranquilas al mismo tiempo que disfrutamos del bonito paisaje del río. Y como el contacto con el agua da hambre, pues a comer allí mismo, en plena naturaleza.

Porque durante esta semana no quiero descanso, quiero desgastarme, agotarme de divertirme con mis hijas, de recuperar nuestra vida, de disfrutar de la naturaleza, de entablar nuevas amistades, de hacer planes…

Y por la tarde disfrutar con ellos de una completa gymkana de juegos hasta agotarnos, con pista americano, rocódromo y todo lo demás.

Y como habrá sido un día agotador esta noche, después de cenar, lo que desearé es una noche tranquila, pero de risas, con algún juego de mesa, como un bingo o algo así, para luego irnos a recuperar fuerzas, a dormir.

Un nuevo día, y ¿por qué no? Si lo tenemos cerca, pues desearía un día de playa, de disfrutar del mar, el sol, la arena… Además, nuestros monitores seguro que nos organizarían juego de playa para amenizar la mañana, redoblando el cuidado de nuestros hijos. Pero un rato, para luego descansar un poco por la tarde y quizás de vuelta ya en nuestro campamento, aprender a patinar o a conocer las técnicas del futbol con mis hijas. Y por supuesto, disfrutar de la piscina, que seguro debería contar en mi sueño.

Pero después de una noche de ayer, algo más tranquila, seguro que necesitaríamos una noche un poquito más fuerte, por ejemplo, una Noche del terror! Para irnos a dormir muy juntitos.

Y llega el cuarto día, un bonito día para conocer nuevos deportes, nuevas experiencias. Siempre he tenido la curiosidad de conocer otros deportes que aquí casi no se practican y sin embargo, si que se hacen masivamente en otros países, como el Croquet o los bolos finlandeses, el Moölky.

Bueno, también tener un ratito para descansar en la piscina… o no.

Y también desearía probar a jugar al Bumper-Ball, ese divertido juego, que me han contado, que es como un partido de fútbol, que lo que menos importa es meter gol, ya que muchas veces es imposible levantarse debido a tanta risa.

Y por la tarde seguir aprendiendo a patinar y jugar al futbol con mis niñas, para luego coger esa ducha y cena con ganas, porque por la noche seguro que tenemos mas sorpresas preparadas por nuestros monitores, aunque también me gustaría que tuvieran alguna solo para los adultos… bueno, todo llegará, los deseos, son eso, deseos.

Llegará un nuevo día y pensaré… ¿se habrá acabado ya? ¿no habrá nada que hacer?

Pero no. El subconsciente busca, recuerda y trae a tu mente recuerdos de juegos de ordenador, como los que juegan ahora nuestros hijos y yo quiero probar con un real game. Uno de guerra, pero sin violencia, solo de estrategia. ¡Qué bien estaría uno de esos de laser!

Y también he soñado con esos que vi en un reportaje de televisión, con el Archery Tag, es como el paintball pero con Arco y flechas, y con el Paintball para todos, para jugar sin peligro entre todos.

Ricardo Cebriá Fortes «Mi sueño para unas vacaciones? Si, este año y de campamento con mis hijas»