Enrique Arias Vega: Los amigos suramericanos de Sánchez
Cada vez más aislado en Europa, Pedro Sánchez, ha forjado una alianza con sus homólogos de Chile, Brasil, Colombia y Uruguay, para formar un frente de izquierdas que luche contra la internacional del odio que, según él, ha creado la conjunción de los oligarcas con la extrema derecha, sustituyendo a la derecha tradicional.
No deja de ser sintomático el acuerdo con los regímenes más populistas del continente, si excluimos las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela, hacia las que no ha habido ni una sola crítica en el encuentro de los nuevos aliados.
En su discurso, el Presidente del Gobierno español ha adornado con bellas palabras su postura, como una defensa de la democracia frente a quienes la atacan. Tres ejes, dice, conforman el frente común de las izquierdas: el fortalecimiento de las instituciones, es decir, el control de los instrumentos del poder; la lucha contra la desinformación, es decir, el sometimiento de los medios de comunicación, y el desarrollo social, es decir, el gasto público desaforado.
Pese a que la mayor parte de sus nuevos aliados hace agua en sus países respectivos, a Sánchez no le ha quedado más remedio que pactar con ellos debido al aislamiento internacional que decíamos. Pasados los primeros tiempos en que Sánchez ofrecía un aspecto de moderación, hoy día sólo queda la evidencia de que el suyo es, con mucho, el régimen más a la izquierda de la Unión Europea, con comunistas y con el apoyo de separatistas y filoterroristas.
No es de extrañar, entonces, de que el presidente de Gobierno español busque para su proyección nuevas amistades hasta debajo de las piedras.






