La pandemia por COVID ha terminado de poner en evidencia la falta de organización y la nefasta gestión de los recursos humanos del Hospital Universitario de La Ribera, hasta llevarlo casi al colapso.

El Hospital de La Ribera acumula problemas tras la reversión desde 2018

Sindicatos y profesionales llevan desde 2018, tras la reversión, denunciando que se contrata personal pero no en las áreas necesarias. El hospital no da abasto periódicamente, con la llegada del frío y la gripe. Pero en el contexto del COVID, estos mismos representantes de los trabajadores llevan meses adelantando la situación. Que estos días ha llevado a la saturación a este centro sanitario en Alzira y a sus profesionales, al límite. “No podemos más. Falta personal. Los pacientes están en los pasillos. A alguien le va a pasar algo
y no podremos ayudarle”, se lamentan.

Y es que si el año pasado por estas fechas los pasillos del hospital se llenaban de enfermos de gripe convencional y las Urgencias estaban saturadas, hoy esta situación se repite pero con enfermos COVID. En más cantidad que la gripe convencional, con neumonías más graves. Conviviendo con emergencias que suceden con o sin una pandemia, como accidentes de tráfico, infartos o ictus. “Esto está al borde del colapso”, se lamenta Raquel, una enfermera del Hospital de La Ribera en declaraciones a TeleCinco. “Estamos al límite, no se puede sostener esta situación. Falta personal, espacio y echamos en falta una buena organización” asegura esta enfermera en un sobrecogedor testimonio.

Problemas con el personal

Pero además, varios sindicatos llevan meses denunciando la falta de profesionales en muchos servicios y los problemas en las Urgencias. Situaciones que se complican con el bloqueo por parte de la Conselleria de Sanidad de la negociación con los representantes de los trabajadores sobre su situación laboral tras la reversión. Hace casi tres años que el hospital pasó a ser gestionado directamente por la Conselleria. Desde entonces, los representantes de los trabajadores no han conseguido llegar a acuerdos para la promoción interna, la carrera profesional o la equiparación de derechos de los profesionales laborales y los estatutarios de la Conselleria. “Esos enfrentamientos no hacen sino complicar la situación, cuando ya se ha puesto fea por una situación como esta pandemia. Que además llevamos sufriendo 9 meses, porque los profesionales arrastran desde hace casi tres años un sentimiento de abandono, dejadez y menosprecio de la administración con respecto a ellos, desde que le quitaron la gestión a la concesionsaria”, aseguran varios profesionales.

“Echamos en falta personal, espacio y una buena organización”, reiteran todos.