Enrique Arias Vega: La corrupción que no cesa
En el PSOE creían que la tormenta de la corrupción política había amainado, con una serie de nuevos sucesos que han atraído la opinión pública. Y resulta que no es así, con seis nuevas detenciones en su ámbito, entre ellas la de la actual pareja de José Luis Ábalos, Andrea de la Torre, y la del eventual ex chófer de Pedro Sánchez, Cristian Corvillo.
O sea, que estamos ante una corrupción que no cesa, con intervenciones en curso que no han acabado de parar. No olvidemos que quedan pendientes, entre otros, los casos del rescate del Plus Ultra, las joyas de Rodríguez Zapatero, las cloacas de Leire Díez y unos cuantos casos más. Lo malo para el partido de Gobierno es que estamos a pocos días de las elecciones generales y estos casos pueden tenerle un coste político.
Seguramente sucederán nuevos acontecimientos de carácter público que volverán a ocupar los titulares de prensa en las próximas semanas y ya sabemos la facilidad con la que un suceso tapa a otro. Sin embargo, la corrupción pende como una espada de Damocles sobre el partido socialista. Y no vale de nada el argumento que esgrime de que no todos somos iguales para ponderar la dimisión de Óscar Puente, pues el mismo lo exhibe el PP para distanciarse de las corruptelas de su oponente.
Bien es verdad que la sociedad española parece ya curada de escándalo ante los temas de corrupción y que ésta no parece influir mucho en las encuestas. Con todo, si la unimos a los otros casos notorios, como los de Ceuta o Adamuz, el futuro del PSOE parece más bien cualquier cosa menos deslumbrante.











