Juanvi Pérez Aras, Rápido, simple y sin dolor

En plena vorágine ministerial con el gobierno más nutrido y por ende más caro de la historia, los que venían a rescatar personas y acabar con la “casta” confirman que siguen a pie juntillas sus propósitos. Pasamos la Investidura y ya tenemos un Gobierno sin previa comunicación al Rey. Son los nuevos tiempos y las nuevas formas ¿que más podemos pedir si encima no se han abierto los cielos? todavía. Todo ello en medio del centenario del bendito de Pérez-Galdós, disponiéndonos a escribir otra página sublime de nuestros Episodios Nacionales. Para bien o para mal, los peores augurios se confirman, por lo que toca apretarse el cinturón desde ya. Los anuncios previos han ido y seguirán  desgranándose, con la gracia característica de aquellos para los que el dinero público no es de nadie. Anuncios en medio de una ralentización económica que ellos nos esconden y que tienen a los hombres de negro de Bruselas, dispuestos a no permitir el espectáculo del colega y compañero Varoufakis  y su jefe Tsipras(reconvertidos ahora en gráciles gatitos de la troika).

Con los gastos disparados, los ingresos no suman y esta ecuación simple vuelve a sacudir el bolsillo de aquellos que si pagaremos la fiesta. La izquierda siempre tira con pólvora de rey, en beneficio propio, llevándonos dos veces al KO económico-social. Lo he dicho muchas veces, pero es que hay que repetirlo. Con Aznar tuvimos que salir al rescate y con Rajoy dar respiración asistida desde la UVI. Y no es broma. Lo que se nos viene encima, solo desde el punto de vista económico es de libro. Lo van a volver a hacer y lo vamos a volver a pagar. Es cuestión de tiempo. Con un Presupuesto condicionado por ERC en su juego particular por no perder el poder en Cataluña y con el PNV haciendo caja para mantener su red clientelar, el desajuste presupuestario está servido ante el nuevo “aldeanismo” servil. Así de fácil. No puedes gastar más de lo que ingresas. Porque si de salida ya tenemos una deficit de más de 30.000 millones y se debe hacer un ajuste de 10.000 millones para cumplir con el déficit acordado, pues ya me dirán ustedes. Blanco y en botella. Pero no pasa nada. Solución, un macro gobierno que dispara el gasto corriente. Para eso tienen a su economista de cabecera, el Sr Piketti.

Pero si eso es grave no lo es menos, por mucho que se empeñen en en silenciarlo, llevarlo a cabo por los mismos que han perpetrado el mayor robo a las arcas públicas de la historia. Si, si, hay que repetirlo. Los ERE & Cía de los socialistas y sindicatos afines, por no hablar de la corrupción de las élites separatistas catalanas, a pesar de las vergonzosas prescripciones y sin olvidarnos de los pulcros nacionalistas vascos, que tampoco se quedan a la zaga. Con tanto que nos decían. Pero no se olviden de los oscuros instrumentos de financiación de los comunistas y los flujos de capital de sus socios teocráticos y bolivarianos. Lo mejorcito de cada casa. Eso sí, se venden como nadie y encima se permiten repartir carnets de demócratas ¡Vergonya! Que diría el ínclito Baldoví.

Días de gloria nos esperan. De momento el neomarxismo ha entrado en el gobierno para mayor gloria de sus defensores. Solo habría que recordarles que de todo el orbe y sus más de 7500 millones de habitantes, solo 5 países se rigen por el Comunismo. Laos, Vietnam, Corea del Norte, Cuba y el caso especial de China. Ese es el modelo a seguir. Toda una historia de éxito que sigue arruinando a nuestros hermanos de Hispanoamérica.

Seguiremos asistiendo al proceso de ingeniería judicial y política, imprescindible  para dar un marco adecuado a “su relato”. Ese ha sido su gran éxito, bien ejecutado y administrado por la legión mediática bien remunerada de sus acólitos, ahora hiperventilados desde el Consejo de RTVE, controlado por Podemos. El resto, todos aquellos que se opongan al relato oficial, a la nueva verdad revelada, serán considerados alborotadores e instigadores apocalípticos del fascismo más retórico y sufrido. Todo un ejemplo de como se las van a gastar. O doblas la rodilla o eres enemigo del nuevo régimen. Hay que saber perder nos dicen sin ruborizarse. Los mismosque tras la victoria de Rajoy rodearon el Congreso, sic.

Pero muy a su pesar, España es una democracia consolidada y nuestras Instituciones funcionan. El Estado de Derecho sigue garantizando nuestra convivencia, por mucho que insistan en reescribir la historia y borrar el espíritu de la Transición, porque nadie está por encima de la Ley. Como bien decía SM Felipe VI, “Ha sido rápido, simple y sin dolor». Para añadir acto seguido: «El dolor viene después».

Mare Nostrum
Juanvi Pérez Aras, Rápido, simple y sin dolor