Juan Carlos Galindo ,”He tenido un sueño“

Valencia es mi ciudad, es mi casa, es nuestra casa. Un mundo cambiante, exigente, a veces duro e intransigente, está provocando que, como tantas otras ciudades gobernadas desde el extremismoideológico, haya dejado de ser un entorno agradable, humano respetuoso y solidario.

Estoy convencido que hay otro modelo, por ello me gustaría que junto con los ciudadanos se recuperara la ilusión por trabajar por Valencia, volviendo hacer de ella un lugar donde todos nos sintamos orgullosos de vivir.

Creo en un modelo de ciudad distinto al actual, que es capaz de estar a la altura de los retos que nos plantea un mundo globalizado y cambiante. Un modelo donde, desde la sostenibilidad se pueda armonizar un crecimiento territorial y económico sobre la base de principios como la integración, la cohesión social, la libertad de pensamiento y el respeto a nuestro entorno.

Valencia es vida, es nuestra vida, queremos que se desarrolle, pero sobre unas bases distintas a las planteadas por el gobierno actual. Entendemos, que la labor de los políticos debe ser más cercana al ciudadano. Es la hora de devolver a la ciudadanía algo que se le ha hurtado en los últimos tiempos. El derecho a participar en los asuntos de su ciudad, de Valencia. No puede haber interés en los problemas de esta, si no se comparte la responsabilidad con los ciudadanos. Desde nuestra convicción defendemos que el ciudadano debe tener medios para poder participar no solo en la toma de decisiones que afectan a la ciudad sino también en la gestión de todo tipo de proyectos.  La diferencia es creer en la madurez de nuestros conciudadanos y no la obsesión por dirigirles o el pensamiento único.

Debemos de apostar por políticas de ámbito municipal donde se armonicen los intereses públicos y privados. Es necesario el buen funcionamiento de ambos, para un adecuado crecimiento de la ciudad. Pero no a cualquier precio, no nos interesan aquellos modelos que han ido paulatinamente haciendo desaparecer algunos servicios por el mero hecho de ser privados, siendo necesarios en nuestra comunidad. Creemos en un crecimiento sostenible, pero también integrador socialmente, por ello nuestra apuesta por un Servicio Público y privado de calidad, es uno de los pilares de nuestro modelo. Son muchas las carencias que ha generado el modelo del gobierno de “La Nau”.

Es prioritario fijar un calendario de inversiones que suponga una seria apuesta por el futuro y para ello no podemos olvidarnos de nuestros jóvenes. Debemos de apostar por una decidida y necesaria inversión en educación, es imprescindible dar solución a las carencias en infraestructuras escolares de las que adolece nuestra ciudad. Tampoco, nos podemos olvidar de los que más lo necesitan, hay que desarrollar planes de apoyo en aras a reducir el fracaso escolar, fomentar la integración y no la adoctrinarían, crear programas de apoyo especial para la mejora del conocimiento del valenciano o del inglés y no del catalán. Ajustando la política de subvenciones de una forma profesional basada en necesidades reales y no en adoctrinamientos ideológicos y creaciones de redes clientelares.

Tenemos que conseguir que la ciudad de Valencia sea un lugar para vivir con mayúsculas, para ello es necesario vertebrar la ciudad. Valencia es una ciudad que por su tamaño, configuración y clima permite distintas alternativas en cuanto a medios de trasporte. En este sentido, abogamos por desarrollar sin complejos una adecuada red de transporte público. El objetivo debe de ser un modelo que ofrezca un nivel de ventajas que haga mucho más interesante utilizar los servicios públicos que el vehículo propio. Para ello y frente a un modelo opresor, por mala gestión, contaminante, mal estructurado y caro en cuanto a su utilización, es preciso diseñar uno que integre todos los barrios de la ciudad de Valencia, con la suficiente agilidad, comodidad, sostenibilidad y a un precio razonable. La red de transportes su modelo y modo de gestión desarrollado desde el consistorio gobernado por el bipartito no es una alternativa, es simplemente un modelo de nefasta y calamitosa gestión.  Por otra parte, no podemos obviar, las ventajas que ofrecen en ciudades como Valencia el uso mixto de medios de transporte públicos y privados,como elementos importantes, acercando de una forma más amable al ciudadano con la ciudad.

En cuanto al aspecto de la ciudad, su ordenación, el modelo de crecimiento propuesto por el actual gobierno, (con evidente menosprecio al que no piensa como el) Es necesario devolver la ciudad a los vecinos, con un modelo diseñado para unir y no para separar, pensado para disfrutar y no para huir.

Pero para poder poner en marcha todo este tipo de propuestas, es necesario un completo cambio de rumbo en el modelo de gestión. No es posible seguir alimentando una administración local anquilosada por las decisiones de su equipo de gobierno, donde se prima la afinidad política, que vive de espaldas a las necesidades de sus conciudadanos, desprestigiada ante la sociedad, cara e inoperante. Todo esto no es consustancial con un modelo público de gestión. De hecho, el gobierno bipartito apuesta decididamente por un modelo de gestión partidista, caro, selectivo (sólo donde le interesa para sus intereses electorales) y completamente ineficaz, hasta el punto de que la sociedad cada vez espera menos de las posibles bondades de unos servicios públicos arrumbados por el modelo de gestión actual.

Debemos de apostar por un Servicio Público de calidad sin menospreciar el privado. Proponemos una Administración profesional, dialogante que implique a los vecinos enla gestión de los asuntos de la ciudad. Para ellos se crearán instrumentos precisos de participación ciudadana. Se habilitarán medios específicos de participación para las distintas asociaciones integradas en el tejido social. Todo ello, desde el compromiso de la transparencia en todas y cada una de las distintas áreas de gestión.

Este pequeño abanico de propuestas y de compromisos para con nuestra ciudad y nuestros vecinos, que se deben de complementar y detallar en profundidad en documentos de trabajo, no recogen sino el espíritu y la ilusión generada por el día a día y el ánimo de nuestros conciudadanos que así lo transmiten diariamente a través de diversos medios. No deja de ser cierto que siempre hemos estado, pero también es cierto que periódicamente es necesario coger nuevamente impulso. Desde la experiencia de los que han dedicado tanto esfuerzo al valencianismo político y a esta ciudad nuestra, así como desde la ilusión de los que comienzan, tenemos que dar al valencianismo en nuestra ciudad y en toda la Comunidad Valenciana la confianza necesaria por trabajar en aras de conseguir GOBERNAR y poder cambiar el modelo de sociedad.

Para ello, estamos convencidos de la necesidad de trasladar a todos los valencianos nuestra voluntad por trabajar. Trabajar para conseguir Agrupaciones, delegaciones, consejos abiertos a todos y a nuestros vecinos. Insistiremos todo lo que sea necesario, que nuestro trabajo es solo al servicio de la sociedad, que la honestidad, el trabajo, la ilusión y la sencillez son principios básicos de nuestro proyecto.

Vamos a ser transparentes, simpatizantes y ciudadanos conocerán los objetivos que perseguimos porque queremos que todos participen de los mismos. Por ello, necesitamos de todos. Todos los que deseen trabajar tendrán su espacio dentro de este proyecto valencianista, moderno, sostenible, que es de todos.

Ilusión, compromiso, transparencia más y mayor comunicación, trabajo y por supuesto toda la sencillez necesaria para acercar nuestro proyecto, nuestro modelo a la ciudadanía.

Nuestra vocación no será otra que devolver la ciudad a sus vecinos, haciendo de la misma ese lugar de encuentro y convivencia que facilite el desarrollo de una sociedad más abierta y solidaria, donde todos los valencianos se sientanorgullosos de vivir.

Sueño con una Valencia mejor…

Y entonces… ¡me desperté! Era de esos de sueños que dices “era como si estuviera pasando de verdad” bonito, muy bonito, pero tan solo es un sueño. Nada existe de lo dicho, es tan solo una Ilusión, es tan solo un sueño.

Juan Carlos Galindo,”He tenido un sueño “