Tras siete años de desastres y desvaríos, parece que ya vemos la luz al final del túnel.
El partido socialista empieza a hacer aguas, justamente por la misma epidemia que ellos ayudaron a extender. Y no me extraña en absoluto.
Casos como el de Salazar se enlazarán con otros similares. Saldrán acosadores por todas partes y usted se podría preguntar ¿por qué ahora? ¿Por qué no hace años? Muy fácil. Salen ahora porque en el mismo partido socialista saben que de continuar con este gobierno de coalición y “feminista” el partido se va al garete. Le ven las orejitas al lobo, igual que Junts.
Hay mucho sueldo que depende del partido y no están dispuestos a que su forma de vida se vaya al carajo por la forma indecente de conducirse de Sánchez y su camarilla. Lo que al presidente le da igual, a ellos no. Ven cómo podrían perder votos (que los están perdiendo a pesar de Tezanos) y cómo al igual que le ocurrió a Podemos, tendrán que echar el cierre en muchos sitios. Se acercan ERES.
- Lo más fácil era sacar estos casos de acoso, que por otra parte son de lo más común en cualquier sitio.
Empresas grandes y pequeñas o partidos políticos, en definitiva, en cualquier lugar donde coincidan hombres y mujeres con una jerarquía. Esto es algo muy habitual, pensar que se puede penalizar y que por eso dejará de ocurrir, es de ser muy inocente. Por otra parte, se ha “refinado” tanto el tema, que un simple piropo entraría en la categoría de acoso. Y con esto no estoy justificando nada. Nadie tiene porqué soportar algo así. Al trabajo se va a trabajar.
“Yo si te creo hermana.” Infalible. Ahora ya no se puede volver atrás, no hay forma de justificarlo.
Por otro lado, el nivel de impunidad del que ha disfrutado en general la clase política hace que estas cosas hayan sido habituales y continuadas, porque a ninguno de estos “pájaros” se les ha pasado por la cabeza jamás, que pudiera ser un problema. Un problema para ellos. Felicísimos con sus sueldazos públicos iban contentos a “trabajar.” Cómo dijo un gerente en una de las empresas que trabajé; “Yo venía contento a trabajar… Veía culos, tetas ¡un montón de tías buenas! Y ahora, solo veo problemas.” Imagínense las risas. Pues así, en muchos sitios, también en un partido político.
- El partido socialista podría sufrir un descalabro importante en las próximas elecciones, sus militantes, sus bases, lo saben.
De ahí que la actual cúpula sufra fuego amigo. Hay prisa por deshacerse de Sánchez y sus compinches. Y hay prisa porque a este ritmo, en 2027 no quedará mucho que salvar. La gente ve cómo se anuncian medidas y leyes que prometen el oro y el moro, pero la cesta de la compra ha subido casi un 40%, la vivienda es misión imposible y estamos mucho peor que hace siete años. Una buena parte de esa cacareada “clase obrera” a la que siempre se dirigen, ya no les creen. Dejan de creerles cuando les dan el ticket de la compra, o cuando buscan un alquiler. Dejan de creerles cuando solo pueden acceder a trabajos precarios.
- El socialista que vive del partido, el que cobra su nómina puntualmente, lo sabe.
Sabe que, de seguir así, la sangría de votos es inevitable y que podrían pasar a ser tercera fuerza política en España, y eso se traduce en gente al paro.
¿Qué se puede hacer si no hay forma de deshacerse de esta tropa? Eso lo estarán pensando en la sede del partido desde hace años. Claro que mientras las chistorras y las lechugas fluían, se hacía la vista gorda, pero eso era “pan para hoy y hambre para mañana.” Así que ha llegado el momento de levantar las alfombras. El método ya ha sido probado con éxito. Que se lo cuenten a Errejón.
Presuntos delitos de todo tipo flotan en el ambiente, pero ninguno llega a un desenlace a corto plazo, por lo que ya era urgente un buen torpedo a la línea de flotación.
Desde hace años hemos visto cómo mujeres como Carmen Calvo eran apartadas. No es de extrañar si el partido acaba en manos de gente como la camarilla de Sánchez. Gente de un machismo rancio y trasnochado, gente entre la que no solo hay hombres. Montero afeó a sus compañeras de partido el haber denunciado. Esto lo dice todo. Babosos a quien no les falta una judas que los justifiquen.
Esta semana seguramente saldrán más casos, me apostaría algo. Si se han consentido los que conocemos es porque seguramente, hay muchos más.






