Fernando de Rosa “ Tres mentiras y un engaño”

Durante la semana que hoy termina, hemos podido comprobar como la mentira y el engaño se están adueñando de la política valenciana. Nunca como hasta ahora los ciudadanos hemos podido comprobar como desde el Gobierno de la Generalitat y desde el Ayuntamiento de Valencia se ha generado una red de propaganda que pretende anestesiar a nuestra sociedad con la excusa de combatir la crisis sanitaria provocada por la COVID-19.

La primera mentira que ha quedado al descubierto, es la que se refiere a la eficacia del Consell en la lucha contra el virus.

Gracias a la gran labor llevada a cabo por el diputado del Partido Popular y portavoz de sanidad, José Juan Zaplana, sabemos que no hay ningún comité de expertos en la Comunitat y por tanto, las decisiones sanitarias se han tomado y se toman por criterios únicamente políticos y según convenga a los intereses del Gobierno del Botánico. Ante la mentira descubierta, las terminales mediáticas del Consell se han apresurado a afirmar que el President Puig se ha reunido con insignes expertos, pero eso no es lo que nos dijeron en junio en plena desescalada, o cuando criticaron duramente las medidas adoptadas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, por cierto más eficaces que las que se han adoptado en nuestra Comunitat, ya que seguimos con la atención primaria colapsada y estamos a la cola de la realización de PCR entre la población.

La segunda mentira sanitaria que se ha puesto al descubierto ha sido la utilidad de los hospitales de campaña

Que fueron anunciados con una gran campaña publicitaria y que no han podido ser utilizados por los graves defectos que quedaron en evidencia en las primeras lluvias de este otoño que provocaron inundaciones, hay que pensar qué hubiera pasado si pacientes COVID, con problemas pulmonares en muchos casos, se hubieran encontrado ingresados en estos barracones que han costado 7.384.840€, un 50% más de su coste inicial. Pero lo más absurdo es la pelea entre la conselleria de Justicia y la de Sanidad por ver quién debe de asumir el sobrecoste, pero lo triste es que en definitiva, lo vamos a pagar los valencianos con nuestros impuestos y que se están utilizando únicamente para la realización de test o la acogida de migrantes.

Si estas carpas sanitarias hubieran estado en condiciones de utilización podría disminuir la presión existente en las UCIS hospitalarias, que, a fecha de 10 de noviembre, entramos en nivel “muy alto” de alerta según el indicador de escala del Ministerio de Sanidad. Lo preocupante es que aún estamos en plena segunda ola de la pandemia y con medidas de confinamiento de la Comunitat con cierre perimetral prorrogado hasta el próximo 9 de diciembre.

La tercera mentira que nos ha regalado el Botánico es la referida al impacto del virus en las residencias de mayores en nuestra Comunitat.

La Vicepresidenta Oltra llegó a afirmar que “las residencias son tan seguras como “un supermercado”, expresión bastante desafortunada que espero que la dirigente de Compromís se haya arrepentido, por las connotaciones de falta de respeto que puede representar para nuestros mayores. Pues no son tan seguras y si no, que se lo digan a los usuarios de las residencias en Elda, LLiria o Alcoy. Estos repuntes en las residencias han llenado de preocupación a muchas familias que no pueden comprender como no se han hecho pruebas de forma continuada a todos los usuarios y trabajadores, para evitar las situaciones dramáticas que vivimos durante los meses de marzo a junio. Nuestros mayores se merecían no ser comparados con productos de supermercado, sino como personas que deben ser protegidos al máximo en esta etapa de su vida que están más vulnerables después de haber trabajado intensamente para dejarnos una sociedad mejor. Este “Gobierno Botánico” demuestra una vez más tener poca “alma” con los que más sufren.

Después de las tres mentiras, es necesario hacer referencia al engaño. ¿qué hace Fernando Fernando Giner, portavoz de ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia, pactando con Compromís?

Me sorprende que haya avalado con su abstención las subvenciones a entidades catalanistas de Ribó, la política de Grezzi en la EMT, las sospechas de irregularidades en fundaciones municipales, la subida de impuestos a las familias y la nula política de apoyo a las entidades que se esfuerzan en atender a las “colas del hambre”, y todo ello a cambio de la firma de un papel en el que Ribo dice que en su momento se acogerá las peticiones de Ciudadanos. Si tan buenas son las medidas que Ciudadanos dice que ha conseguido para los valencianos, ¿por qué no están incluídas en los presupuestos? . Así pues, Ciudadanos se ha abstenido por una simple promesa de Compromís que se la llevará el viento, ¡menudo negocio han hecho!

Fernando de Rosa, Senador del Partido Popular por Valencia