Fernando de Rosa “ Pasarlas moradas”

La expresión “pasarlas moradas”, según la Real Academia de la Lengua, significa pasarlo muy mal, encontrarse en una situación muy dolorosa, molesta o desagradable. Por desgracia, así lo están pasando muchos sectores y familias desde que gobiernan los social-comunistas.

No es ninguna casualidad que Podemos, cuando irrumpió en la vida política española con un falso mensaje de regeneración democrática y lucha contra la política tradicional, asumiera el color morado para ser identificado. La radicalización y sus amistades peligrosas con el régimen bolivariano de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, no presagiaban nada bueno para España, y empezamos a “pasarlas moradas”.

Así ha sido. Unidas-Podemos entró en el Gobierno de la nación y obligó al Partido Socialista a escorarse peligrosamente a la izquierda, buscando el apoyo de partidos nacionalistas y blanqueando a los batasunos.

  • Sin embargo, la falsedad de esos discursos de cafetería de Universidad en la izquierda podemita, pronto quedaron al descubierto.

Una nación no puede construirse sobre la base de la mentira y la radicalización. Pablo Iglesias se vio reflejado en el espejo de sus propias contradicciones y abandonó la política, aunque ahora ha fichado como tertuliano radiofónico para hacerle oposición a su propio gobierno desde las ondas.

  • El curso político terminó con la remodelación ministerial.

El paso de las semanas ha puesto de manifiesto que el Gobierno ya está amortizado. El aire fresco que pretendía traer se ha convertido en tórrido y pesado. Los nuevos ministros socialistas ya se han quemado sin apenas haberse puesto a andar y los que se salvaron de la escabechina de Sánchez, como Grande Marlaska, encadenan errores y desaciertos.

Por su parte, los ministros de Unidas-Podemos nada aportan o si hacen amago de hacerlo, sus ocurrencias son realmente preocupantes. Así ocurrió con Alberto Garzón, ministro de Consumo, que desde su propuesta sobre la reducción de consumo de carne está apagado o fuera de cobertura. Por su parte, el Ministro de Universidades, Manuel Castells, pretende introducir reformas en el sistema universitario español que son altamente preocupantes: modificación de los criterios de selección de profesorado que no respondan a los méritos, reforma de los requisitos para ser rector, y con la obsesión enfermiza de los podemitas con la jefatura del Estado, pretende eliminar el nombre del Rey de los títulos universitarios.

Con todo, lo más preocupante es que hay muchas familias, empresas y autónomos que la están pasando moradas con las desmedidas y abusivas subidas del precio de la luz.

Todavía resuenan los discursos de la izquierda podemita y socialista en la oposición, y ahora que gobiernan, nada hacen para proteger a los ciudadanos y evitar los precios récord en el recibo de la luz. A Pedro Sánchez solamente le importa él, su supervivencia, aunque sea en alpargatas, y Unidas-Podemos pretende evitar, a toda costa, su desintegración. En eso anda ocupada la izquierda caviar española.

  • En el caso de la Comunitat Valenciana, el Botánico se convierte en desgobierno.

La fractura en los podemitas ha forzado al Vicepresidente Dalmau a querer salir del Gobierno. “Ni Desunidas-Podemos”, así debería llamarse el partido. Otro podemita más que abandona el barco cuando se descubre que con meros discurso, palabras huecas y populistas, no se gobierna ni se mejora la vida de los ciudadanos. Puig teme ahora que sea más difícil la coordinación del gobierno y puede convocar elecciones anticipadas. La ciudadanía debe saber que el Partido Popular de la Comunitat Valenciana está listo para gobernar con seriedad y respondiendo a las necesidades de todos.

Este artículo se publica en plena semana atípica fallera. Mi deseo es que estas fiestas sean de hermandad y permitan que el mundo fallero y a la ciudadanía en general, recuperar la ilusión y la esperanza que la pandemia nos han quitado. No está de más recordar en estos meses difíciles, el Partido Popular llevó a las Cortes Generales propuestas para mejorar la fiscalidad de sectores tan importantes para nuestra cultura, como los indumentaristas, orfebres, pirotécnicos, o músicos, y el Partido Socialista y Compromís, votaron en contra. No les importa que nuestra cultura y tradiciones la pasen moradas. El ciclo del Puig, Oltra y ni desunidas-Podemos, está empezando a llegar a su fin. Es hora de que dejemos de pasarlas moradas.