Fernando de Rosa “ El Guiñol de Compromís”

Suele ser normal que a los niños se les entretenga con un guiñol en donde el que maneja las marionetas cuenta historias y los niños, embelesados las ven, escuchan y se las creen. En esos cuentos siempre hay personajes buenos y personajes malos en función de los papeles que asigna el que entre bastidores dirige el teatro de muñecos.

Esas marionetas están huecas y lo que dicen es lo que decide ese director. Pues bien, eso es lo que por desgracia, está haciendo Compromís con los valencianos desde que apareció en la escena política.

El punto de arranque, como primer paso, fue crear el escenario para la representación, para ello escondió a diferentes partidos pancatalanistas bajo una nueva marca electoral: Compromis, para presentarla a los ciudadanos libre de mancha catalanista. A partir de ahí, se levantó el telón, comenzó la farsa y distintas marionetas empezaron a actuar. Se trataba, y se sigue tratando, de intentar distraer a los valencianos, como si fueran niños, prometiendo una ciudad y una Comunitat más accesible y mejor, cuando en realidad, por detrás -entre bambalinas- los objetivos que realmente pretenden son otros. Por un lado, catalanizar nuestra Comunidad Autonóma despreciando nuestra cultura y nuestras señas de identidad. Así, nunca hay que dejar pasar por alto que en todos los años de gobierno municipal de Joan Ribó las entidades catalanistas han recibido -y siguen recibiendo- importantes cantidades en concepto de subvenciones culturales.

Por el otro lado, también andan preocupados en repartirse el botín del poder y colocar a sus amigos y no cuidar y proteger adecuadamente el dinero de todos los valencianos. En este sentido, por ejemplo, seguimos sin saber lo que ha pasado con el fraude de la EMT y los millones de euros que han desaparecido, sin que el concejal Grezzi y el alcalde Ribó se hayan inmutado y no hayan dado explicación convincente alguna.

Es una representación de marionetas. Esta semana se les ha ido de las manos. La puesta en escena les ha desbordado y la función se ha convertido en una bufonada. Al respecto, hemos visto la intervención del concejal de Innovación, Carlos Galiana, fingiendo hablar inglés moviendo la boca, mientras otro hablaba por él.

Así ocurrió el pasado 24 de septiembre cuando el concejal intervino en representación de la capital valenciana en la ceremonia de elección de la capital Europea de la Innovación en 2020. Ha sido bochornoso el ridículo que ha hecho el concejal y el ayuntamiento, intentando engañar al organismo europeo, siendo incapaces de velar por los intereses valecianos. Eso es lo que hacen una y otra vez las marionetas de Compromís: mover la boca, hacer como que dicen algo y gritar si es preciso, pero finalmente, no dicen ni hacen nada de provecho para los valencianos. Tengan presentes todo el elenco de títeres de los que disponen, entre ellos, la vicepresidenta Oltra.

En sus representaciones en Les Corts cuando estaba en la oposición, muchas veces movió la boca de manera desaforada, luciendo camisetas e insultando al Partido Popular y también, entre otras personas, a Rita Barberá.

Ahora que está en el poder, calla como una marioneta rota, a pesar de todos los escándalos que van saliendo a la luz en relación con los centros de menores o de mayores de los que ella es responsable. Por su lado, en la función de ambito municipal, el elenco no mejora. La función del alcalde  Joan Ribó es intentar encandilar a los valencianos como si de niños nos tratara.

Déjense de teatrillos mediocres y pónganse a trabajar por los colectivos más necesitados en estos momentos: empresas turisticas o empresarios hosteleros, entre otros. Esta semana estos colectivos han salido a la calle para reveindicar ayudas y un mayor compromiso de  las autoridades locales y autonómicas, entre las que también tiene responsabildiad Sandra Gómez y Ximo Puig. Por una vez sean coherentes con su nombre y cumplan el «copromiso» que asumieron con los valencianos y si no son capaces, bajen el telón y márchense ustedes y sus socios socialista.

Fernando de Rosa

Senador del PP por Valencia