Enrique Arias Vega: Felipe González, hoy
Felipe González ha dicho en el programa radiofónico de Carlos Alsina que él no votaría al PSOE de Sánchez por la ley de amnistía. Se suma así a un montón de socialistas históricos en desacuerdo público con la política sanchista en general y con la aprobación de la amnistía política a los golpistas del 1-O en particular.
Los voceros del Presidente de Gobierno no han tardado un minuto en criticar al viejo dirigente de su partido y el más ilustrativo ha sido Patxi López, quien ha acusado a González, cómo no, de “comprar el argumentario de la derecha” para derribar al líder. En su diatriba al disidente, López dictamina que “ha perdido todo el respeto y el prestigio que podía tener” y acaba preguntándose “¿qué hace en el PSOE?”
En el PSOE no hace nada porque no le dejan, pero cuando pudo modernizó el país, promovió la igualdad y arrinconó las viejas estructuras de la dictadura. Ahora, sin tener ninguna responsabilidad en el partido dice lo que ha venido proclamando siempre y no ha cambiado un ápice sus creencias.
Quien sí lo hace es Pedro Sánchez, que cambia en todos los temas todos los días, con el beneplácito y el aplauso de sus seguidores. Mientras Felipe González continúa pensando que la ley de amnistía es anticonstitucional, Sánchez ha hecho un giro de 180 grados y tras insistir en que la amnistía no cabía en nuestras leyes ha pasado a ser un ferviente defensor de ella.
Así, pues, si alguien ha mostrado ser un oportunista y ha cambiado de chaqueta es Sánchez y no González, que se mantiene en el sitio en el que siempre ha estado. Por eso, de poner en cuestión a alguien y hasta exigirle el salir del partido sería al actual Presidente de Gobierno y no al de hace cuarenta años, coherente consigo mismo y con el concepto de legalidad aplicable al país.











