Federico Bisquert “ El banco de España contradice al ejecutivo español”

Nuevamente el Banco de España discrepa de la afirmaciones del Ejecutivo español, concretamente con lo afirmado por José Luís Escrivá ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que lanzó el dato de que “Ayer se superó el nivel de afiliados a la Seguridad Social que había antes de la crisis del Covid-19” , pues nada más lejos de la realidad, según el último informe emitido por el Banco de España, donde se indica y advierte de que la afiliación efectiva a la Seguridad Social, resta del total de afiliados menos los trabajadores afectados por ERTE, es que ese repunte de afiliación es debido al descenso de trabajadores en ERTE, que concretamente a mediados de mayo eran algo menos de 600.000, vamos que lo bien cierto es que Escrivá, para justificar esa hipotética recuperación, solo tiene en cuenta la afiliación total y no especificando el número de trabajadores en ERTE de los 19.356.009 de afiliados.

Ya a finales de marzo el Banco de España afirmó “que la efectividad de los ERTES era menor conforme se alargaba la crisis”, indicando que era más complicado facilitar la vuelta al empleo de los trabajadores al contrario que las primeras semanas después del confinamiento domiciliario, que es cuando realmente fue de gran utilidad.

Tras la sentencia del Banco de España y pasados apenas dos meses, José Luís Escrivá corrige su postura respecto a la pérdida de efectividad de los ERTES y admite la posible retirada de la protección en los sectores que están recuperando la actividad, cambiando la posición al respecto y admite incentivar la creación de empleo y lo argumenta diciendo que “en los mismos sectores en los que se crea empleo, los que están en ERTE, salen a un ritmo mucho más lento”.

El Banco de España en su informe resalta la importancia de las políticas económicas e indica de forma clara y contundente que se implante, de forma “ágil y flexible”, medidas de apoyo a la solvencia empresarial. “Las medidas de apoyo a la liquidez han sido efectivas para evitar una oleada de quiebras”, consta en el informe. Respecto a los distintos sectores productivos admite que se han cubierto la mayoría de sus necesidades de liquidez con préstamos bancarios, cierto es que ha aumentado el crédito de forma general y especialmente en los sectores más afectados y si nos vamos a los avales del ICO han sido fundamentales para financiar las necesidades de liquidez empresarial, dado el deterioro financiero de las empresas, agravado por el descenso de los ingresos  previstos, que da lugar a elevar el número de sociedades con riesgo inviabilidad.

El Banco de España admite la utilidad de los avales públicos y las moratorias, pero también advierte de que los activos dudosos pueden aparecer nuevamente a medida que vayan agotándose los efectos. La cuarta ola pandémica ha sido letal y ha hecho que persista la crisis, aumentado la vulnerabilidad financiera de las empresas y generando nuevos riesgos para la recuperación, tales como el sobreendeudamiento que limita la inversión, las quiebras, la destrucción de empleo y tejido productivo, así como la posible situación extrema de contracción de oferta de crédito. Para ello, el banco central propone maximizar la efectividad fondos y minimizar riesgos de asignación subóptima, recalibrar el programa (cantidad y asignación entre distintas herramientas), si se percibe la necesidad de adaptación, así como complementar estas medidas con otras de fomento de las recapitalizaciones privadas.

Los sectores con interacción social han sido los que mayor impacto han recibido durante la pandemia. El turismo que en 2019 supuso el 12% del PIB y de cota de empleo, a fecha de hoy sigue teniendo un elevado peso en la estructura productiva y por supuesto en el empleo, con una incidencia absoluta en nuestra economía, las expectativas del Banco de España apuntan “a un sensible crecimiento de reservas hoteleras cubierto por el turista nacional y a un turismo no residente “rezagado”, especialmente el británico”, teniendo en cuenta que en el pasado ejercicio 2020, sufrimos una brutal caída de llegadas turísticas próxima al 80%, y que obviamente condicionó la caída del PIB, y si a esto le sumamos la caída de las exportaciones turísticas supone una caída de más del 30% del PIB  en 2020, el turismo nacional no paró la caída, de hecho representando el 2,5 del PIB durante varios ejercicios en 2020 llega ha desplomarse un punto hasta representar solo 1,5% del PIB y en este ejercicio 2021 el turismo extranjero continúa en niveles muy reducidos, con caídas del 90% de las llegadas y del gasto de los turistas extranjeros en comparación con los parámetros de 2019. Aunque si es cierto que se prevé una recuperación para el segundo semestre del año. La campaña de vacunación y la implantación del pasaporte de vacunación europeo favorecerán la reactivación. El turismo, siempre va a depender del comportamiento en la campaña estival.

La realidad es que el Banco de España  contempla un escenario más negativo del previsto por el Gobierno y se suma así a otras institucionescomo la OCDE, que contradicen las previsiones oficiales del Ejecutivo sobre el crecimiento económico intertrimestral que experimentará el PIB, postura que han defendido de manera persistente la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, y el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Desde la institución se han definido tres escenarios distintos en función de la evolución de la enfermedad, el despliegue de la vacuna, las medidas de contención y el impacto en el tejido productivo y la actividad económica, lo que le permite ofrecer una horquilla para sus previsiones. Y de momento el Gobierno español, ya se ha comprometido ante la Unión Europea a una subida de impuestos de 78.518 millones euros, con el objetivo de aumentar la recaudación sin ningún tipo de miramiento si comparamos con el resto, de socios comunitarios, que apuestan por bajar los impuestos para impulsar la recuperación y que además las alzas fiscales aprobadas en 2021 van a recaer principalmente en las rentas medias y bajas. Sin embargo, el Banco de España ya incluyó en sus previsiones el impacto de la ejecución de los fondos procedentes de la Unión Europea en el crecimiento económico de 2021, aun así, no creen que el multiplicador fiscal vaya a ser tan elevado como espera el Gobierno, lo que los lleva a pronosticar que estos fondos contribuirán con 1,3 puntos al PIB, y no con 2 puntos como recoge el Ejecutivo en sus Presupuestos Generales del Estado.

De hecho este miércoles pasado, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha retirado de las negociaciones con los agentes sociales,  la cotización por tramos de los autónomos, ya que la idea y planes del Ejecutivo era anunciar esta medida en el mismo documento que la prórroga de los ERTES para el 30 de septiembre, pero  Moncloa ha recogido velas en aparente consenso con los mediadores sociales, aplazando la negociación y esgrimiendo que la intención es aplazar para más adelante el tema de la reforma de RETA(Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) que consistirá en un nuevo sistema de cotización por ingresos reales para los trabajadores autónomos y constará de varios tramos de cotización por debajo de la cotización mínima actual de 290 euros, según expuso en la última sesión de control al Gobierno en el Congreso y tras ser interpelado por este nuevo sistema por la diputada del Grupo Parlamentario Vox, Inés María Cañizares. Escrivá contestó “que esta reforma se lleva proponiendo desde 2012, pero que no ha sido hasta ahora cuando se han cruzado datos con la Agencia Tributaria” y también afirmó que “Dos de cada tres autónomos van a cotizar menos de lo que cotizan ahora y el resto cotizará algo más porque tienen unos ingresos netos superiores”. Por su parte, la diputada de Vox acusó al Ejecutivo de querer que los autónomos sean “el cajero automático del Gobierno para pagar sus fiestas” y que lo que se pretende es que “buscan saquear con cualquier justificación”, y así lo expuso ante el hemiciclo.…

Y, por último, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) rechaza la subida de impuestos que propone el Ejecutivo español hasta que no se consolide la recuperación económica y pide al Gobierno de España mantener la reforma laboral de 2012. La OCDE subraya que un alza fiscal ahora amenaza con «descarrilar» la economía y recomienda retrasarla, aunque cree que será obligado en un futuro por el mal estado de las cuentas públicas. En materia laboral, apuesta por dar flexibilidad a las empresas «para adaptarse a las cambiantes condiciones económicas” o sea que no aciertan ni una. En fin, siempre la misma cantinela un pasito para delante y un pasito para detrás.

Federico Bisquert Lafuente
Economista