Comienzo diciendo que, gracias a Dios, las personas tenemos “mucho aguante”; pero ese alto nivel de soportar el dolor, no puede, ni impedirnos actuar, ni desde luego enmascarar la realidad.
Porque la realidad es que todo lo que desde hace décadas nos están imponiendo, ya sea sutilmente, ya sea de forma más descarada, son “negocietes” para unos pocos, para una especie de oligarquía mundial que somete personas y voluntades al interés del poder y del dinero.
¿Creen ustedes que a las élites de Bruselas y a los partidos que se han repartido el gobierno en España les importa de verdad el cambio climático?
Si fuera así, las políticas habrían tendido a una protección de la naturaleza contando con los expertos (pastores, agricultores, ganaderos, lugareños), en lugar de decidir “políticas verdes” en los sillones y sobre las moquetas. Porque la solución al cambio climático -que es continuo-, no es inventarse “emergencias climáticas”, ni “religiones fanáticas climáticas”, sino una apuesta decidida por combinar la defensa de la naturaleza con el bienestar de las personas.
¿Es el problema de la emisión de gases CO2 nuestro vehículo diesel, o tantos y tantos “Falcon” como el de Sánchez, que utilizan precisamente para reunirse y decidir que tenemos que cambiar de coche? Pero es que esto… “da dinero a algunos”.
¿Creen ustedes que a las élites de Bruselas y al gobierno de hoy o al anterior en España les importan los inmigrantes ilegales que llegan a nuestras costas?
En absoluto, porque si fuera así, aplicarían políticas de reubicación en sus propios países de origen, lucharían por defender la democracia allá, en lugar de abrir indiscriminadamente las puertas acá, generando miseria para los que vienen engañados por un falso sueño y falsas promesas, y provocando inseguridad.
¿Alguien puede permanecer callado cuando vivimos en España en una profunda crisis moral, social y económica, y el mantenimiento de un MENA (aunque la mayoría se demuestra que son mayores) cuesta en la Comunidad Valenciana 6.500 euros? ¡Seis mil quinientos euros al mes! Eso no lo ingresa el 99% de los valencianos, y me quedo corto.
Pero ¿creen que esos 6.500 euros se destinan al cuidado de esos menores extranjeros no acompañados? En absoluto; ese dinero, de nuestro bolsillo, se va gastando con toda la maquinaria “montada” a costa de esos menores. Si no hubiera pasta de por medio, tengan por seguro que la inmigración ilegal y masiva no existiría. Pero es que esto… “da dinero a algunos”.
¿Creen ustedes que a las élites de Bruselas y al PP y al PSOE les importa defender a las mujeres de las agresiones sexuales, y amparar la igualdad de sexos?
Para nada. Si fuera así fomentarían políticas de igualdad real, que no son ni leyes discriminatorias, que enfrentan a hombres y mujeres, ni habrían aprobado leyes que dejan en la calle a cientos de violadores y reducen penas a miles de agresores sexuales, dejando desprotegidas a nuestras mujeres e hijas, ni fomentarían políticas de puertas abiertas que generan (está demostrado) mayor inseguridad. Pero es que el “chiringuito” del género genera muchos ingresos (de nuestro bolsillo, claro).
Un ejemplo: ¿cuánto ha costado la campaña para ubicar carteles en nuestras calles diciendo que “este municipio está protegido contra la violencia de género”. ¿Ese letrero de verdad protege a las mujeres del municipio de la violencia sexual? Pues si fuera así, ya no habría agresiones y por desgracia van en aumento exponencial. No lo digo yo; lo dicen las cifras del Ministerio del Interior del Sr. Marlaska. Pero es que esto… “da dinero a algunos”.
O, sin ir más lejos: ¿Creen que lo que importaba a las élites mundiales, a las de Bruselas y a nuestros gobernantes, en la pandemia, era la salud de las personas?
En absoluto; ya se vio con los “inexistentes expertos del ministerio de sanidad”, y ya se ha visto con la inconstitucionalidad del “encierro ilegal” al que nos sometieron. Pero ¿se pueden imaginar cuánto dinero se movió con la vacuna? ¿Cuánto dinero se embolsaron algunas empresas farmacéuticas multinacionales? ¿Cuánto se llevaron calentito algunos de nuestros políticos del PSOE con las mascarillas? Y primero fue una vacuna, luego la de refuerzo, luego dos más. En fin, que había que hacer caja hasta de la desgracia. Pero es que esto… “da dinero a algunos”.
Y todo esto se ha propiciado por esa “extraña coalición mundial entre élites imperialistas y la izquierda más radical”.
O quizás no es extraña esa coalición, sino que siempre ha existido, porque en el mundo ideal de la izquierda -en el que el ciudadano sólo puede alcanzar la igualdad por abajo, en la miseria, para ser cautivo del Estado-, coinciden las grandes élites económicas.
Hay dos soluciones; lo creo firmemente. Alzar nuestros ojos al Cielo en mirada suplicante, y por supuesto ponernos manos a la obra. Decía San Agustín: “Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti”. Pues eso; defendámonos, tomemos conciencia de la situación, rebelémonos, seamos revolucionarios del bien, y luchemos por nuestra dignidad.












