Enrique Arias Vega: ¿”Dumping” fiscal?
Ya sabemos que la Cataluña de Salvador Illa está dispuesta a marear al resto de España con la financiación autonómica. En un ejercicio de insolidaridad, exige el cupo económico, es decir, recaudar todos los impuestos y dar luego lo que ella calcule a la caja común.
Mientras se trama este disparate inconstitucional, el Gobierno de la Generalitat ataca al de la Comunidad de Madrid acusándole de dumping fiscal.
¿De qué se trata? De culpar a la comunidad capitalina de reducir los impuestos para así atraer más inversiones para la región, en perjuicio de quienes no pueden o no quieren hacer esa rebaja tributaria.
No es entendible esa crítica que el nacionalismo y gran parte del Gobierno central jalean, si no fuese porque Madrid va económicamente bien y, sobre todo, porque la dirige Isabel Díaz Ayuso, la némesis de Pedro Sánchez. En su odio a la presidenta de Madrid, todo vale con tal de desacreditarla.
Pero lo bueno del caso es que el dumping fiscal no es tal sino el uso competente de la posibilidad de las autonomías de rebajar o incluso quitar algunos tributos.
La razón principal es la de disminuir la carga fiscal de los contribuyentes y hacer que éstos tengan más dinero en los bolsillos. Que, como consecuencia de ello, algunos ciudadanos y particularmente potenciales inversores elijan Madrid como residencia, es un efecto derivado que hace que la recaudación total no decaiga. Así, esta Comunidad acaba logrando más con menos presión fiscal.
Y, puestos a ser solidarios, su aportación a la caja común del Estado es del 70 por ciento, tres veces y media superior a la de Cataluña.
Y al que no le parezca bien esto, ya sabe lo que tiene que hacer: rebajar sus propios impuestos.











