– Nada más impersonal y poco esclarecedor que esas vagas indicaciones; a quien no ha conocido otra cosa, le puede parecer tan normal, pero no lo es.
Si hay algo que se aprecia enormemente cuando uno va de compras, es que al menos te miren a la cara y te presten atención; si hablamos de moda, con más motivo, porque una persona especializada te va a ofrecer una ayuda inestimable para mejorar tu imagen.
Cuántas veces nos hemos sentado en una cafetería o restaurante y queremos indicar al camarero que estamos ahí, sentados, pacientes, y observas que tienen puesta la mirada en el infinito, pero no miran a las mesas donde están sus clientes; da la sensación de que llevan anteojeras, pieza que se coloca a los caballos para mirar solo al frente, lo cual me parece muy meritorio, porque es bien difícil abstraerse del entorno con esa facilidad.
Un buen vendedor, que no despachador, es capaz no solo de generar mucha más venta: es capaz de generar fidelización y una experiencia de compra inolvidable. Cuando nos atienden bien, experimentamos sensaciones agradables y doblamos la percepción de haber realizado una buena compra.
Existen infinidad de perfiles de buen vendedor, se asocia mucho a las personas extrovertidas y dicharacheras, pero he conocido personas muy introvertidas que eran verdaderos monstruos vendiendo; se basa en el conocimiento de tu producto, en un verdadero interés en ayudar y en ser honestos. Importante es no realizar juicios de valor a priori, por el aspecto o cualquier otro motivo, pues te vas a equivocar. No vale solo con vender, se trata de cubrir una necesidad, que puede ser tan variopinta como el número de personas que existen, por esto es básico prestar atención a cuál es esa prioridad o necesidad.
Cuando inicias un contacto con un cliente lo primero que se produce son expectativas, hay que empatizar, escuchar y ordenar en breves minutos cómo vamos a desarrollar esas expectativas para conseguir un buen objetivo, sobre todo que satisfaga al cliente, pero también que puedas aconsejar, optimizar su idea original y adaptarla mejor a esa persona con tus conocimientos.
Vender es un arte, así lo considero, vender bien, por supuesto. Vas a emplear casi el mismo tiempo en hacerlo bien o mal, pero el resultado objetivo va del cielo a la tierra. Cuando la ropa era más barata en algunas marcas, ese era el enganche; cuidado cuando hay que vender más caro y no aportas experiencia de compra. Imagínate en tiendas de nivel, diciendo, “lo tienes ahí”, mucho tiene que gustarte la mercancía para no darte la vuelta y buscar otra opción. Algunos vendedores desprecian sin pestañear una oportunidad de venta: cliente perdido, oportunidad perdida, y existiendo una competencia feroz, te van a sacar del mercado.
Si realmente te atienden bien, se concretan relaciones vendedor -cliente de años; he tenido la oportunidad de atender a tres generaciones de la misma familia y no es un caso aislado; amistades que se han conservado años y años, que vienen de relaciones comerciales, incluso las reclamaciones bien resueltas son oportunidades de fidelización.
Algo que no quiero dejar en el tintero: debe prevalecer un respeto mutuo, y es necesario romper una lanza por los compañeros en el trato con clientes, su labor es de ayuda y asesoramiento, no de servilismo mal entendido.
Si entras en el mundo de la venta y no tienes vocación de servicio, déjalo, es un buen consejo. Pocas cosas pueden “quemar” más psicológicamente que tratar con público sin esa vocación; he visto los estragos que produce realizar un trabajo de trato con personas si no te gusta; la vida es corta, intenta buscar otra opción.
Mi homenaje, respeto y cariño a tantos buenos profesionales que buscan la excelencia, ofrecen un buen asesoramiento, una buena atención, con honestidad y voluntad de servicio.
Señores empresarios que se dedican a vender cualquier tipo de artículo o servicio: lo primero, cuiden sus equipos de venta, y ellos cuidarán de sus clientes; faciliten buena formación y sus resultados mejorarán.
Quítense las anteojeras y miren a su alrededor, hay personas esperando que las atiendan.















