Tres de cada cuatro empresas del automóvil han recurrido al ERTE

  • La ocupación en el sector de la automoción lleva cayendo desde el tercer trimestre de 2018
  • En el mes de abril, la producción de vehículos sufrió una caída del 96,6%
  • Solo el 4% de las empresas del sector pudo continuar con su actividad con normalidad durante la crisis
  • Siete de cada diez empresarios confía en recuperarse totalmente antes del segundo semestre de 2021
  • Valentín Bote, director de Randstad Research: “El sector de la automoción sufre problemas estructurales desde hace años y necesita reformas de calado”

 Randstad, la empresa de recursos humanos número 1 en España y en el mundo, ha llevado un estudio sobre la situación actual, las percepciones del empresariado y sus previsiones de cara al futuro de un sector tan fundamental para la economía española como es el de la automoción, que supone una aportación directa al PIB del 8,5% y un peso del 9% en el empleo de nuestro país.

Randstad Research destaca en su estudio el considerable impacto que para el sector está teniendo la crisis sanitaria. El 75% de los empresarios de la automoción han tenido que recurrir al ERTE, 29 puntos porcentuales por encima de la media de todos los sectores, situada en el 49%. Por el contrario, solo el 52% de las compañías de este sector utilizó el teletrabajo, por debajo de la media (56%).

Lo cierto es que la destrucción de empleo ha sido significativa en este segundo trimestre de 2020, periodo de tiempo en el que se están percibiendo los rigores de la crisis. Durante estos últimos tres meses, la fabricación de vehículos empleó a 213.100 personas,  un 4,1% menos que el primer trimestre del año, cuando fueron 222.200.

Evolución de la ocupación en el sector de la automoción

Analizando los datos de población ocupada de los últimos cinco años proporcionados por el INE, se aprecia que la pandemia ha agravado la tendencia de destrucción de empleo que lleva sufriendo la industria del automóvil desde el tercer trimestre de 2018. Desde ese momento, en el que se registró el máximo volumen de ocupados, 248.100 profesionales, este indicador no ha dejado de caer, con pequeños incrementos solo en el segundo trimestre de 2019 y en el primero de 2020. Desde el tercer trimestre de 2018, se han destruido 35.000 empleos en el sector de la automoción de nuestro país, una reducción del 14,1%.

“Sin duda, la industria de la automoción ha sufrido de manera relevante por la paralización de la economía y la caída de la demanda, pero lamentablemente este sector ya se estaba ralentizando hasta de la aparición de la pandemia. Esto se debe a que las cadenas de suministros eran dependientes del mercado asiático y las fronteras en términos comerciales estaban cerradas. Esto supuso el cierre como consecuencia de la falta de material. El sector de la automoción, por lo tanto, sufre problemas estructurales desde hace años y necesita reformas de calado”, asegura Valentín Bote, director de Randstad Research.

Solo el 4% de las empresas pudo continuar con su actividad con normalidad

Las cifras de producción de vehículos facilitadas por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) indican con claridad el duro golpe que para la industria supuso la paralización de la economía, ya que en el mes de abril, se produjeron solamente 4.844 de vehículos en nuestro país, lo que supone una caída del 96,6% de la producción en un mes.

Evolución de la producción en el sector durante 2020

Fuente: Randstad y Anfac

De hecho, y según el informe de Randstad Research, solo el 4% de las empresas del sector pudo continuar con su actividad con normalidad durante la crisis, mientras que en la media de la economía, esta cifra fue del 18%, una diferencia de 12 puntos porcentuales. Además, solo el 3% de los empresarios pudo mantener el mismo volumen de producción, un porcentaje que fue del 15% en el conjunto de sectores.

El 78% de las empresas del sector tuvo que reducir o paralizar la actividad, mucho más que la media de la economía, situada en el 52%. En concreto, el 44% de los empresarios del sector se vieron obligados a detener temporalmente su actividad económica, 18 puntos porcentuales más que sus colegas del resto de actividades. Por su parte, un 37% se vio obligado a reducir su actividad mientras que en el conjunto de la economía este porcentaje fue del 29%.

Una recuperación lenta pero constante

Pero los datos de producción de vehículos indican una tendencia positiva. Aunque en el mes de junio, las unidades producidas son aún un 19,2% inferior al mismo volumen de hace un año, la producción ha alcanzado los 210.888 vehículos, un 4.253% más que en abril. Según Anfac, la progresiva recuperación del mercado europeo, que está moderando las caídas de las matriculaciones, está permitiendo recuperar cierto ritmo productivo.

Los empresarios del sector también son moderadamente optimistas, aunque su percepción es todavía más negativa que la del resto de sectores. Tan solo el 21% de las empresas confían recuperarse completamente a finales de año, es decir, a niveles previos a la crisis, mientras que en el conjunto de los sectores, así piensa el 48% de los directivos, una diferencia de 27 puntos porcentuales. El porcentaje de empresarios del sector de automoción que confía en alcanzar la recuperación antes de la segunda mitad de 2021 es ya del 69%,  siendo la diferencia algo menor, de 21 puntos, con respecto a la media de la economía (80%).

  • La incertidumbre económica existente en el sector de la automoción es la principal preocupación para el 68% de los empresarios, más que la incertidumbre en el conjunto del país (55%), y el temor por las pérdidas en la facturación (54%).
  • Para atajar esta preocupaciones, los empresarios del sector prefieren ayudas públicas directas (48%), seguidas por ayudas fiscales (39%), y flexibilidad laboral (37%).

Durante la crisis económica, las gestiones de Recursos Humanos, como el ERTE o la implantación del teletrabajo, fueron el principal reto organizativo al que se tuvieron que enfrentar el 86% los empresarios del automóvil. El 46% eligió evitar pérdidas financieras significativas y el 36%, mantener la empresa operativa.