El sindicato Solidaridad denuncia que los paros parciales o huelga anunciados por CCOO y UGT no responden a reivindicaciones laborales, sino a motivos estrictamente políticos, por lo que no está amparada por el derecho de huelga reconocido en el artículo 28.2 de la Constitución Española.
Según la normativa vigente y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (Sentencias 11/1981 y 36/1993, entre otras), el derecho de huelga sólo protege aquellas acciones destinadas a defender los intereses laborales o profesionales de los trabajadores.
Las huelgas que persiguen fines políticos o ideológicos ajenos a la relación laboral quedan fuera de la protección de la normativa vigente.
“Una huelga contra decisiones de política internacional o contra una guerra en otro continente no tiene ninguna relación con los derechos de los trabajadores españoles. CCOO y UGT están utilizando a los trabajadores como herramienta política, y eso es inaceptable”, ha señalado Jordi de la Fuente, secretario general de Solidaridad.
Añade que “en una economía española claramente en retroceso, en la que tenemos contratos más precarios y troceados, menos poder adquisitivo que hace veinte años, y con una competencia desleal en el extranjero como en la mano de obra barata e ilegal que el bipartidismo deja entrar al país, sus sindicatos cipayos no organizan ni paros, ni huelgas; pero sí esta cortina de humo claramente política”.
Desde el punto de vista jurídico, los trabajadores que secunden esta convocatoria no estarán protegidos por el derecho de huelga, por lo que:
- Se les descontará el salario correspondiente al día no trabajado.
- No podrán acogerse a la cobertura legal prevista para las huelgas laborales.
Y, en determinados casos, podrían enfrentar sanciones disciplinarias si se ocasionan perjuicios a la empresa o se obstaculiza la producción.
“Solidaridad defiende el derecho de huelga como una herramienta legítima de presión sindical, pero no puede avalarse su uso partidista o ideológico».
El sindicalismo debe servir a los trabajadores, no a los intereses políticos de unos pocos y que ni siquiera representan a ninguna mayoría”, afirman fuentes del sindicato.
El sindicato Solidaridad hace un llamamiento a todos los trabajadores a no secundar esta convocatoria y a mantener su actividad laboral con normalidad, subrayando que la defensa de los derechos laborales debe hacerse en el terreno laboral, no en el político.












