Red Eléctrica ha solicitado de manera urgente a la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC)modificar los procedimientos de operación del sistema eléctrico, después de detectar riesgo de un posible apagón en la península. Según el operador, en las últimas dos semanas se han producido variaciones bruscas de tensión que podrían afectar la seguridad del suministro si no se aplican los ajustes propuestos.
La situación recuerda al apagón histórico de la pasada primavera, que dejó sin electricidad a toda la península Ibérica. Los cambios solicitados serán temporales y podrían generar un aumento del coste para los consumidores, según la CNMC, que ha dado un plazo de cinco días hábiles a los agentes del sector para presentar alegaciones. El trámite ya ha sido consultado con el Consejo Consultivo de la Electricidad y la Dirección General de Política Energética y Minas.
Por qué se producen estas tensiones
Aunque las tensiones eléctricas se mantienen dentro de los límites legales, las variaciones rápidas podrían provocar desconexiones automáticas de la demanda o de las centrales eléctricas, desestabilizando la red. Red Eléctrica señala que este fenómeno se ha acentuado en los últimos años, especialmente en periodos de baja demanda, alta generación solary con respuesta lenta de las plantas convencionales que controlan la tensión de manera continua.
Un factor clave es el creciente número de instalaciones renovables conectadas mediante electrónica de potencia. Estas plantas pueden modificar su producción en cuestión de segundos, lo que aumenta la probabilidad de fluctuaciones en el sistema eléctrico.
Impacto en el recibo de la luz
La CNMC ha puesto estos cambios a consulta pública y advierte que podrían afectar al recibo eléctrico. Las medidas incidirán en los servicios de balance, las restricciones y el control de tensión, así como en la forma en que las plantas negocian su producción en los distintos mercados, lo que podría encarecer la electricidad y reducir la competitividad.
Tras el apagón de abril, la CNMC ya había actualizado el procedimiento 7.4 para prevenir nuevos incidentes, pero su aplicación ha sido lenta. Ante la actual composición de la generación y la demanda, Red Eléctrica considera necesario reforzar los procedimientos 3.1, 3.2, 7.2 y 7.4, medida aprobada de forma temporal por la CNMC.
Costes y consecuencias
La operación reforzada podría implicar un coste superior a 1.000 millones de euros para los consumidores en 2025, ya que la compañía aún no controla completamente la estabilidad del sistema. La modificación de los procedimientos llega mientras continúa la investigación sobre el apagón del 28 de abril, un incidente que provocó muertes, pérdidas económicas y del que todavía no se ha asumido responsabilidad alguna.








